Tensión en la Casa Blanca

LOS CAMPEONES ASTROS DE HOUSTON VISITARON AL PRESIDENTE DONALD TRUMP

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Ciudad de México.– Desde la llegada de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos, las tradicionales visitas de los Campeones de las principales Ligas deportivas en el vecino del norte se han tornado en una cuestión controvertida.

Las políticas del mandamás estadounidense han provocado un distanciamiento de la figura presidencial con diversos sectores de la población, en especial con los afroamericanos y latinos, que han orillado a algunos deportistas a declinar la invitación para este tipo de protocolos.

La tarde de ayer los Astros de Houston, ganadores de la Serie Mundial de la Major League Baseball (MLB), visitaron la residencia oficial del mandatario.

El denominado Jugador Más Valioso (MVP, por sus siglas en inglés) de la Liga Americana en la temporada pasada, el venezolano José Altuve, acudió a dicho evento, donde protagonizó el momento más polémico del acto; el segunda base de los Astros mantuvo un rostro serio durante el discurso de Trump, quien felicitó al conjunto sideral y habló sobre la actuación del propio Astroboy.

“Cómo olvidar al asombroso José Altuve”, dijo el gobernante, quien añadió: “Es mucho más alto de lo que pensaba”.

Al final de la ceremonia oficial que tuvo lugar en el Ala Oeste de la Casa Blanca y, tras culminar su perorata, el mandatario se giró para dar la mano a los presentes como Josh Reddick, George Springer y Justin Verlander, situados cerca de Altuve, quien fue ignorado por el mismo Donald, antes de abandonar el lugar.

Los ganadores del Trofeo del Comisionado visitaron Washington sin la presencia del lanzador Ken Giles, y los puertorriqueños Carlos Correa, ganador del premio a Novato del Año en las Grandes Ligas, y Carlos Beltrán, retirado del profesionalismo luego de obtener el título con la franquicia texana.

“Me dijeron que todos íbamos a ir, algunos lo hicieron, otros no lo hicieron, todo el mundo tiene su propio punto de vista de cómo lidiar con las cosas”, explicó el jardinero derecho, Reddick, sobre las ausencias de sus compañeros, y fue el encargado de entregarle al presidente un jersey con el nú- mero 17, en referencia al año en el que Houston logró su primer Campeonato”.