Así se gestó el fraude… y replicarán

El mismo método que usó el gobierno para encumbrar a Del Mazo, podría ser usado con José Antonio Meade Kuribreña

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TOLUCA, ESTADO DE MÉXICO, 15SEPTIEMBRE2017.- Alfredo del Mazo Maza rindió protesta ante el congreso local como gobernador constitucional del Estado de México para el periodo 2017-2023. FOTO: CUARTOSCURO.COM

EL 4 DE JUNIO se gestó una elección de estado en Edomex, en donde se documentaron infinidad de trampas, mañas, votos comprados, reparto desmedido de recursos, intimidaciones, manipulación de los programas sociales y todo el apoyo de la Federación para hacer ganar al candidato del PRI, Alfredo del Mazo Maza.

Pero lo grave del caso, es que ese mismo esquema de transas podría ser una adelanto de lo que México padecería en 2018 al replicarse el plan, pero ahora a nivel federal en busca de que el tricolor retenga la Presidencia de la República.

De eso y otros tópicos, trata el libro El infierno electoral. El fraude en el Estado de México y las próximas elecciones de 2018 (Grijalbo), de reciente aparición, coordinado por el maestro Bernardo Barranco y con prólogo de Lorenzo Meyer.

En entrevista con Grupo Cantón, Bernardo Barranco explica que detrás del concepto de elección de estado, está la actuación indebida del gobierno en función de auxiliar al candidato del poder con ayuda económica y logística.

Sin embargo, en el caso del Edomex, donde pese a las pruebas del “apoyo” de secretarías de Estado e incluso del presidente Enrique Peña Nieto y del todavía gobernador Eruviel Ávila, nada pasó, y finalmente Alfredo del Mazo fue ungido como gobernador.

“Una elección de estado va más allá del viejo concepto. Y lo que este libro quiere es actualizar la definición, pues se observó la conversión del aparato de gobierno en una poderosa maquinaria electoral; es decir, no son simplemente unos recursos, una ‘ayudadita’, un empujón, unos dados cargados”, explica.

Barranco ahonda en el tema: “El gobierno se convierte en una casa de campaña donde los secretarios de Estado tienen funciones, tienen territorios, tienen temas, y a su vez usan a sus estructuras, sus subsecretarios, los jefes de departamento, lo que implica todo el aparato de gobierno. Es decir, equipo logístico, vehículos, recursos, etcétera”.

El concepto de elección de estado ha sido rebasado, expone Bernardo Barranco, y lo que el libro pretende es darle un nuevo sentido, ya no embona en el caso del Estado de México, “porque es un concepto remasterizado. Es el conjunto de la estructura del poder que adquiere una tarea totalmente diferente para la cual fue diseñado originalmente”.