Diario Basta!

Nada para nadie (parte 2)

Conteo rápido, más lento. Y tres décadas después el riesgo de que se reedite la historia, con otros actores, claro, es muy elevado. El problema nuestro de cada día es que el sospechosismo y la desconfianza siguen siendo las constantes entre políticos y gobierno. Pero esto no solamente ataca a los senadores, diputados o a la aceptación de la figura presidencial –muy devaluada en los tiempos recientes-, sino que afecta sobremanera a la autoridad electoral.

Los partidos son los que establecen las reglas electorales en el Congreso y son los responsables de haber cambiado los consejos de las instituciones electorales en al menos tres ocasiones en los últimos 20 años. Como pintan las cosas no dude usted que al staff actual del INE, incluido Lorenzo Córdova Vianello, también lo cambien después de las elecciones.

La decisión del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) de modificar las reglas en los mecanismos del conteo rápido de votos en la elección, provocará un retraso de tres o cuatro horas si nos va bien, en la tendencia general esperada para la elección presidencial. Los magistrados atendieron quejas de Morena, Movimiento Ciudadano y el PAN en el sentido de que había un manoseo de actas electorales que no daban certeza al ejercicio.

Al mismo tiempo indicaron que por el tipo de competidores se espera una elección muy cerrada y por ello se trataba de evitar un incendio político –como el de hace 30 años-, comentó José Luis Vargas. Y aunque los consejeros del INE pegaron el grito en el cielo, parece que no les queda de otra, pues advirtieron que si bien respetarán la decisión de los ministros, pues harán todo para tener resultados preliminares lo más temprano posible.

En realidad poco o nada podrán hacer para cambiar esta situación. A tronarse los dedos ¿Qué puede ocurrir? ¿Se caerá otra vez el sistema electoral? Veamos. Pues si tradicionalmente esperamos información entre las 9 y 11 de la noche, pues ahora con la pena tendremos que tronarnos los dedos hasta altas horas de la madrugada esperando que salga humo. O de plano nos dormimos con el riesgo de tener pesadillas. Que se recuerde, otra espera de miedo ocurrió en 2006 cuando ganó por medio punto Felipe Calderón ante Andrés Manuel López Obrador.

Fue hasta las 5 de la mañana cuando se desveló más o menos la tendencia final.

Este será un problema muy difícil de resolver para los medio de comunicación formales. Las redes sociales estarán en tiempo real, el problema es que justo al lado de algunas cuentas serias, hay mucho ruido e información basura de los equipos de campaña que seguirán pegando para sembrar confusión a favor de sus patrones. Y ni quien les diga nada.

Las agencias en internet o blogs se darán vuelo, pero también tendrán que esperar datos duros. Si se arriesgan a dar datos falsos, allá ellos y su descrédito. Esto mismo ocurrirá con las encuestadoras que tienen la opción de ir por la libre y con sus propios datos echarse el tirito de dar un ganador. Pero si se equivocan, no se la van a acabar, como dirían los ingleses.

Como van las cosas muchos periódicos tendrán que esperar tiempo extra para cerrar y enviar a las impresoras sus ediciones con la nota, lo cual se reflejará en un aumento considerable en sus costos de producción y saldrána tarde al mercado.