El árbol no orina al perro

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Daniel Bisogno

Desde este rincón lúgubre, tétrico y ardiente del Averno les escribo, mis queridos amigos, con todo lo que sucede en este mentado mundo de la farándula; y para abrir boca, les cuento de la enorme molestia que causó Facundo cuando poco antes de estrenar programa en la televisora del Ajusco, dijeron que no amaba a los aztecos, pero que le daban libertad.

Entonces varios aztecos, como él los llama, se lanzaron en contra de sus jaladas, entre ellos Mónica Garza e incluso Pati Chapoy, diciendo que si no quería a los aztecos ¿qué demonios hacía trabajando aquí? Y tienen razón, creo yo: no puedes patear el pesebre de esa manera, y más cuando Televisa le dio una patada en el trasero.

Y hablando de traseros, el de mi Betty Monroe, que después de 3 hijos y cuarenta años de edad (que por cierto cumple el sábado,o sea, pasado mañana) está mejor que nunca, está hecha un bombón de cuerpo, cara, ¡todo!, amén de la simpatía y liviandad que le caracterizan.

Créanme que para mí es un honor y una diversión constante el estar haciendo un programa de televisión con ella, en este su regreso a la pantalla de Azteca, estamos juntos en DeporTV en Mercado Azteca, todos los domingos de 2 a 4 de la tarde, para que ustedes no se lo pierdan. Véanlo, que de verdad está muy pero muy divertido.

El caso es que ahí donde ven ustedes esa carita y esas petacotas de mi Betty Monroe ¡no tiene galán! ¿Lo pueden ustedes creer? Por alguna extraña razón, mi Betty anda sola, dedicada al trabajo y a la educación de sus tres chamacos, ¿quién se apunta?

Y hablando de apuntados, el que está intentando entrar a la nueva etapa del programa Hoy (que por cierto arranca el próximo lunes, bajo la producción de Magda Rodríguez y que también por cierto, el último en enterarse de este cambio fue el productor actual, Reynaldo López) es nada menos y nada más que El Burro Van Rankin, que no ha parado de buscar a Magda y dice que ella nomás no le contesta el teléfono y todo parece indicar que con los únicos que se quedará del elenco que ya estaba son Andrea Legarreta, cosa que me parece fantástica, porque sin ella no habría Hoy, con Galilea Montijo y también con mi querido Negrito Araiza, los demás parece que se van a chiflar sus respectivas flautas. Iban a meter a mi Andreíta Escalona, pero dicen que las féminas del programa se opusieron rotundamente, así que mi Andreíta irá a protagonizar una telenovela, cosa que me parece muy bien, porque además de ser muy buena conductora, le pese a quien le pese, además es muy buena actriz.

Lástima que no la pudimos ver en Hoy, porque yo estoy seguro de que lo hubiera hecho muy bien. Ya veremos ahora a quién incorporan al elenco, no dudo que metan a alguien sacado del programa Enamorándonos. Ya veremos.

Y ahora que hablábamos de mi Galilea Montijo, les platico que ahora que está conduciendo el programa Pequeños Gigantes, fue una actriz de invitada, que no les voy a decir el nombre para no meterla en honduras, pero resulta que llegó la actriz al departamento de maquillaje, pidió que la maquillaran como siempre y que le dicen que no, de hecho el encargado de maquillaje le dijo: “No, mi reina, no te podemos maquillar como tú quieres, tienes que ir muy ligera de maquillaje y nada llamativo ni en cara ni en pelo, porque eso está en el contrato de Galilea, que nadie puede ir más arreglada que ella”. ¡Y así la mandaron, figúrense ustedes! O sea que si lo invitan a Pequeños Gigantes, tenga usted por seguro que saldrá hecho una garra al aire, porque para bonitas nadie más que mi Gali. No cabe duda que en todas partes se cuecen habas y en el medio artístico, pues todavía más; este medio artístico tan exótico, donde luego la gente nueva no quiere o no le gusta respetar jerarquías pero siempre, tarde que temprano, aparecen las hienas alfa y con justa razón a defender lo que con trabajo de años les ha costado ganar.

Ciudad de México (21/02/2018).- Presentacion del Programa Pequeños Gigantes en Televisa San Angel. PHOTOAMC

Moraleja: Que los nuevos valores tomen consciencia, eso espero, y que no se les olvide que el árbol no orina al perro. He dicho