Diario Basta!

La brigada más entusiasta de TV Azteca

Como cada año, me sumé a la campaña de Limpiemos Nuestro México y siempre es una fiesta para mí el poder participar. Salir a las calles, contagiarme del entusiasmo de la gente que se registra en las brigadas de limpieza, es padrísimo. Algunos años me ha tocado llevarles a través de la tele la transmisión en vivo de la jornada, pero confieso que no es tan padre como ponerse los guantes, agarrar el costal y llegar con un poco de mugre a la casa, pero con el corazón lleno.

Este domingo me tocó en la brigada del señor Salinas en el Estado de México. Ricardo nos invitó al Pueblo Mágico de Malinalco y allí estuvimos junto a sus hijos, esposa y gente del pueblito, recolectando basura. Si tirarla es inaceptable, también lo es ver la basura y no hacer nada.

“Esfuérzate, hijo”, le decía Ricardo a uno de sus retoños, mientras María Laura, entusiasta, ayudaba a los otros dos pequeños a recolectar vasos, pañales sucios de bebés, bolsas de golosinas, papel de baño y cuanta cosa se pueda usted imaginar. Es increíble lo que tira la gente en los espacios vacíos. Llámense ríos o barrancas, la acumulación de desechos es impresionante. Por eso, motivados por Ricardo Salinas y familia, nos sumamos cada año todos los que formamos parte de TV Azteca. El público en general arma sus brigadas y cada año somos más, este 2018 se inscribieron 88 mil brigadas.

En total, 4.5 millones de voluntarios recogimos basura el domingo en toda la República, y después de la jornada nos seguimos a vivir uno de los momentos más gratificantes que me ha tocado vivir, a través de Fundación Azteca entregamos una hermosa casa a una familia de damnificados por el sismo del 19 de septiembre. Imagínense lo traumático para los que perdieron todo y vieron cómo se les caía la casa, sin poder hacer nada para evitarlo. Recuerdo cuando el día 20 de septiembre, muy temprano, nos reunimos con Ricardo Salinas en TV Azteca, para sumarnos a levantar los corazones de México, pero también para ayudar a la gente. No lo hicimos solos, Fundación Azteca, en cada uno de sus movimientos, mes a mes dedica todos sus esfuerzos a una causa en específico y sin duda, el sismo que sacudió a México no solo lo hizo con los damnificados.

De la mano de México recaudamos fondos para la construcción de viviendas, Grupo Salinas también hizo una importante aportación y lo que el 20 de septiembre era un sueño, hoy es una realidad.

Vea la cara de felicidad de la familia a la que le entregamos su vivienda, estaban que no cabían de emoción y nosotros tan entusiasmados como ellos de poder hacer entrega del esfuerzo de tantas personas, para cambiar la vida de una familia.

Estuvimos cotorreando un buen rato y lejos de recordar la desgracia que vivieron hace 5 meses, nos dedicamos mejor a celebrar la vida y su nueva casa, por cierto, está hermosa.

Estuvimos cotorreando un buen rato y lejos de recordar la desgracia que vivieron hace 5 meses, nos dedicamos mejor a celebrar la vida y su nuevPoco a poco, Fundación Azteca ira entregando más viviendas mientras también promueve la formación de mejores seres humanos a través de Esperanza Azteca. Una de las orquestas, después de dar el banderazo de salida, tocó un par de piezas para animarnos a salir a recolectar basura. casa, por cierto, está hermosa.

Estoy segura que Mariano, Cristóbal y Ricardo, los hijos de María Laura y Ricardo, vivieron como yo, un día inolvidable lleno de grandes emociones y aprendizaje. Sin duda, comandados por sus padres, los que estuvimos allí, formamos la brigada más entusiasta.

Por cierto, también estuvo con nosotros Anette Michel y su esposo Greg. Ellos aprovecharon para quedarse a turistear todo el fin de semana con su suegra e hijo Nicolás, en el hermoso pueblo mágico de Malinalco. ¡A gozar, que el mundo se va a acabar! Seguiremos involucrándonos en cada uno de los proyectos de la Fundación e invitando a México a sumarse a las causas que nos mueven. Enhorabuena por la nueva familia que está estrenando en Malinalco, no solo una vivienda, sino un hogar para compartir en familia. Nos leemos próximo viernes en El manual de la buena esposa.