Diario Basta!

Televisa por fin se acuerda de los escritores: muy tarde

A un año de que se llevaran a cabo los cambios en los altos
mandos de Televisa, por fin las personas que comandan la televisora de San Ángel reunieron a sus escritores en un taller de integración y retroalimentación que se llevó a cabo la semana pasada. Ahí convocaron a más de cien personas para que convivieran y expresaran sus inquietudes. Creo que, para empezar, se tardaron: eso debió ser en cuanto asumieron su cargo. Por otro lado, llama mi atención que si son tantos los que pertenecen a esa área, en la pantalla no veamos productos originales. Y no es que desprecie los refritos, pero podría haber un balance entre ambos, para que el televidente tenga más variedad.

La segunda parte del esfuerzo por acercarse a los escritores
se llevará a cabo en marzo y para ello habrá una conferencia con David Shore, creador y show runner de Dr. House. Si esa es la línea de trabajo que se pretende implementar, en el futuro podríamos ver a los escritores con el cargo de productores asociados, y con más control de la realización de su libreto. Mi duda es si habrá el tiempo y el presupuesto que las cadenas internacionales manejan para hacer las cosas de esa
manera. Porque en el mercado global, de que un escritor
tiene una idea y se la aceptan, a que llega al público, pasan varios años. ¿Televisa está para copiar esos modelos?

Pasando a otro tópico, con motivo del Mundial de Futbol de Rusia 2018, la empresa de Emilio Azcárraga ha decidido sacar una telenovela cuya temática principal es el futbol soccer. Al respecto les quiero compartir las historias que recuerdo tratan ese tema: Son amores (Argentina, 2002) que en México conocimos como Dos chicos de cuidado en la ciudad, con el exacadémico Víctor García. Botineras (Argentina 2009) donde se maneja una relación homosexual entre jugadores. También están De pies a cabeza, Cebollitas, Mis amigos de siempre, Príncipes de barrio y la más reciente: La mamá del 10, que precisamente hoy se estrena en Colombia. El encargado de llevar el proyecto del Mundial a la pantalla es el hijo del Chanfle, es decir Roberto Gómez Fernández, quien entre las películas de su progenitor y las telenovelas El juego de la vida y Cachito de cielo, ya tiene experiencia al respecto. Supongo que será estrenada para el mes de junio y será una historia corta.

El que arrancó grabaciones de su siguiente melodrama es Carlos Moreno Laguillo, quien ocupará el lugar de Ignacio Ortiz próximamente. En esta novela se tiene contemplado el regreso de Angélica Vale después de que trabajó en Estados Unidos en La fan. Muchos aseguraban que La fea más bella sería su único estelar, pero parece que no, que los altos mandos de Televisa consideran que con ella a la cabeza del elenco, pueden atrapar a la audiencia. Eso tal vez por los buenos resultados que registra la repetición de la historia original de Fernando Gaytán en su retransmisión de los fines de semana. Ya veremos si la hija de Angélica María logra reverdecer sus laureles.

La semana pasada arrancó la telenovela Hijas de la luna, y como
todos los melodramas que son programados después de Como dice el dicho y antes de La rosa de Guadalupe, registró buenos números en sus primeros capítulos. Es probable que así
se mantenga. Al respecto tengo que decir que la Juana que
mejor actúa es Geraldine Galván, la monja, aunque en ocasiones
la maquillen como modelo de revista, sobre todo en la escena donde se confiesa con el sacerdote. Por su parte, Michelle Renaud es inconstante, a veces se ve fresca y natural, y en otras escenas exagerada en su papel de peladita de barrio. Jade Freiser, cumplidora como siempre, y la que no me llama para nada la atención es la boxeadora con look de Shakira en sus inicios. Tal vez porque tiene tan marcado el acento regio, el cual resulta exagerado porque su mamá en la ficción (Arcelia Ramírez) no está en ese tono. También es extraño que los personajes de Omar Fierro, su hermano Marco, Alexis Ayala, Mariluz Bermúdez, Mario Morán y anexas, no hablen como sinaloenses. Digo, si ya se trataba de mostrar cómo se habla en las distintas regiones de nuestro país, pues debieron mostrarlo en todos los personajes, digo yo.