Que hablen los puños…

Juan Francisco Estrada y Srisaket Sor Rungvisai cumplieron ante la báscula y lo que sigue es su pelea titular Supermosca de esta noche en el Forum de Inglewood

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Herbert Díaz
Corresponsal

Los Ángeles, California.– Juan Francisco Estrada, en ese sinuoso camino para ser tomado en cuenta otra vez en una pelea estelar y de grandes bolsas, tuvo que sortear a varios rivales por demás complicados, principalmente mexicanos de buen cartel y nombre.

Carlos Cuadras, Giovani Segura, Tyson Márquez, por la legión azteca, así como los tagalos Milan Melindo y Richie Mepranum, probaron el poder del norteño, pero ahora éste tendrá ante sí un rival tailandés.

Quien lleva como nombre de pila Wisaksil Wangek, aunque en el mundo boxístico es conocido como Srisaket Sor Rungvisai (que es igual de complicado para pronunciarse), apenas hace un año sorprendió al mundo de los puños, pues derrotó en par de ocasiones a Román Chocolatito González, para despojarlo del título Supermosca del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), será, como lo dijo el mismo mexicano a lo largo de la semana, su prueba más complicada.

Y, como parte de la ceremonia para que ambos fueran elegibles a la reyerta de esta noche en el Fórum de Inglewood, tanto Estrada como Wangek cumplieron ante la báscula, y ahora lo que sigue es liarse arriba del cuadrilátero, para un combate que promete ser de auténtico alarido. El sonorense marcó 115 libras, el asiático 114.8.

PELELLÓN

Históricamente, los románticos de la fistiana hablan de que los duelos México contra Tailandia suelen ser explosivos y, a la espera de que ambos logren tomar su mejor ritmo, al menos éstos pronostican una guerra.

Pero, desde la óptica de los expertos, la ecuación luce complicada para ambos. Los dos vienen de grandes victorias, tienen rivales en común, estilos opuestos, guardias cambiadas y diferencias físicas importantes.

Juan Francisco ya fue monarca Mosca de la Organización y Asociación Mundial de Boxeo (OMB y AMB) y, aunque esperaba encontrarse al Chocolatito, para de paso sacarse la espina ante el nicaragüense, ahora estará a prueba ante un Rungvisai que, después de despojar al mismo González a base de sendos cabezazos, le repitió la dosis, aunque ahora a base de buen boxeo, para convertirse en la revelación de 2017.