Cruzagoleada, olvídenla…

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Ciudad de México.– La gente nunca se equivoca, sabe a qué partidos asistir y de cuáles alejarse, muestra de ello fue la pobre asistencia que se registró en el Estadio Azul en el empate 1-1 entre los cementeros y los Alebrijes, en la Copa MX.

Un duelo ríspido, rocoso, que fue poco vistoso durante gran parte del compromiso, fue el que protagonizaron el segundo lugar y actual Campeón del Ascenso MX, y el lugar número 15 de la tabla del Máximo Circuito.

IMPENETRABLE

El técnico de los Alebrijes, Irving Rubiorsa, planteó un duelo cerrado con seguridad en su zaga, consciente de que salir vivo del Azul prácticamente le aseguraría un lugar en Octavos.

Y los dirigidos por Pedro Caixinha se encontraron con un aparato defensivo sólido que concedió poco durante el primer lapso, provocando un sinnúmero de imprecisiones en ambos bandos, un choque que libró su más dura batalla en la cintura.

Tres descuidos en los primeros 45 minutos tuvo la zaga oaxqueña, primero dejando en mano a mano a Édgar Méndez ante el arquero Gerson Marín, mismo que solventó bien este último, estirando la pierna izquierda para impedir que el español se hiciera presente.

Posteriormente un centro de Gerardo Flores fue prolongado por Méndez y contactado en última instancia por Martín Cauteruccio, quien mandó a guardar el balón, pero con la mala fortuna de hacerlo en posición adelantada.

La poca afluencia en el estadio de la colonia Noche Buena permitió escuchar por todo el recinto las indicaciones de un Caixinha desesperado por la improductividad de sus jugadores.

A segundos de irse al descanso, un pase filtrado permitió a Ángel Mena recorrer toda la banda como auto al periférico a las 12 de la noche para quitarse la salida del arquero Marín, y mandar un tiro-centro que no pudo ser alcanzado por Walter Montoya, para desazón de la afición que ya cantaba el gol, lo que provocó el último coraje del portugués en el primer tiempo.

SE VAN TABLAS

Para la segunda mitad el conjunto de Oaxaca adelantó líneas sin descuidar su buen accionar defensivo.

De inmediato generó más peligro que en toda la primera mitad; Taufic Guarch mandó un centro para la llegada del Luis Madrigal, que fue cabeceado por el goleador del Ascenso la temporada pasada; sin embargo, su envío pereció en las manos del arquero azul, Guillermo Allison, fue el primer aviso.

Instantes después, Carlos Acosta aprovechó una pifia en la salida del arquero celeste, tras un tiro libe, para controlar con el pecho y mandar el balón al fondo de la cabaña, que ya se encontraba libre.

Poco les duró el gusto a los Alebrijes, que vieron cómo tras el cobro de un tiro libre, Francisco El Gato Silva libraba la barrera con un disparo que se clavó en el marco de Marín, para el empate de La Máquina.

El resto del encuentro se fue entre un Cruz Azul con más ganas que futbol, y un cuadro sureño que estuvo cerca de culminar en catástrofe la participación de los cementeros este semestre en la Copa MX, con un cabezazo de Madrigal que se fue raspando el poste.

El empate dejó insatisfecha a la afición, que así como despidió a su equipo con un sonoro abucheo en la primera mitad, hizo lo propio en lo que podría ser el último partido de Copa en el Azul.

La Máquina espera que Alebrijes derrote al Puebla por más de dos goles en su choque del Grupo 2, y que tres de los nueve segundos lugares no superen los cuatro puntos y tengan peor diferencia de goles, para mantenerse.