Causas y síntomas del terror nocturno infantil

Los miedos en la noche suelen desaparecer de manera espontánea, a medida que el niño crece, revelan los expertos

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Todos los seres humanos, desde el momento de nacer, experimentamos temor hacia algo.

La mayoría de los niños se levantan por las noches y le temen a sombras que en su imaginación parecen seres espeluznantes, monstruosos. Incluso la misma ropa o juguetes debajo de la cama, durante las horas nocturnas, parecen seres extraños.

El miedo empieza luego de nuestro nacimiento, dado que como bebés pasamos de un ambiente cálido y protegido a un lugar frío e incómodo, por eso al vernos indefensos sentimos terror y lloramos. Cuando tenemos la edad para ir al colegio por primera vez, adquieres el miedo a la independencia, ya que lloras y lloras pensando que tu madre te ha abandonado.

A medida que crecemos, el cerebro se vuelve más racional y los temores pasan de ser imaginarios a ser reales.

 

TERROR NOCTURNO

El denominado trastorno de terror durante el sueño se presenta cuando una persona se despierta rápidamente de su sueño en un estado aterrorizado.

 

¡NO DESESPERES! 

La mayoría de los niños superan los terrores nocturnos en poco tiempo. El número de episodios generalmente disminuye después de la edad de 10 años. Rara vez los niños tendrán problemas para conciliar el sueño o permanecer dormidos. >> En caso de ser recurrentes o llegar a poner en riesgo la integridad física, es necesario acudir con un terapeuta.

 

SÍNTOMAS

Los terrores nocturnos son más comunes durante el primer tercio de la noche, con frecuencia entre medianoche y 2 de la mañana.

Los niños, con frecuencia, no están conscientes de su entorno. Al despertar pueden estar sudando, respirando muy rápido incluso tener una frecuencia cardiaca rápida y pupilas dilatadas.

El episodio puede durar de 10 a 20 minutos y luego el niño se vuelve a dormir.

A la mañana siguiente, la mayoría de los niños no son capaces de explicar lo que sucedió. Con frecuencia no hay ningún recuerdo del evento cuando se despiertan al día siguiente.

En contraste, las pesadillas son más comunes en las primeras horas de la mañana.

 

¿QUÉ HACER DURANTE UN EPISODIO DE TEMOR?

En muchos casos, un niño que experimenta terrores nocturnos solo necesita consuelo.

Reducir el estrés o usar mecanismos de afrontamiento pueden disminuir los síntomas.