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Televisa cruza los dedos para tener éxito

Hace una semana exactamente se estrenó por Las Estrellas el remake de la telenovela colombiana La ley del corazón. La versión que Televisa transmite en su horario estelar, lleva por título Por amar sin ley y, como saben, tiene a la cabeza del elenco a Ana Brenda y David Zepeda. Ella con su mismo peinado desde hace varios melodramas (sospecho que es una cláusula que tiene como imagen de una marca de shampoo) y él con unos trajes entalladísimos para ser abogado.

Este súper drama, como ahora le ha dado a la televisora de San Ángel por llamar a las historias fuertes y cortas que producen, arrancó en tercer lugar, atrás de Exatlón y La rosa de Guadalupe (o sea que boom, no fue). Ese mismo sitio ocupó en su segundo día de transmisión, pero para el tercer episodio ya había caído al cuarto sitio. Esperemos que con el paso de los días logre llamar la atención del público, porque en esta producción están colocadas las esperanzas de que el horario más importante de Televisa vuelva a ofrecer un contundente éxito. Porque la verdad sea dicha, Caer en tentación nada más impactó en su final, pues durante toda su transmisión sus resultados fueron tibios. En Colombia ya se autorizó una segunda parte de La ley del corazón, pero si la versión mexicana no impacta, se antoja difícil que quieran meterle dinero bueno al malo. O así debería ser.

El miércoles 14 de febrero, se presentó a los medios de comunicación la telenovela Hijas de la luna… y la familia cambió, que ve la luz el día de hoy a las seis y media de la tarde. El tema musical principal será interpretado por Timbiriche, y el de salida por Espinoza Paz, quien además saldrá en algunos capítulos, una vez que la familia Oropeza cae en desgracia económica. La hará de pobre, pues. Y es que como bien han de recordar, en Las Juanas, una plaga afecta a las plantaciones y empiezan a tener problemas económicos. Acá el patriarca, que es interpretado por Omar Fierro, es hotelero, así que es de suponerse que algo le suceda al edificio donde se hospedan los visitantes que eligen ese sitio, al llegar a Mazatlán, que es donde transcurre la acción.

La música es parte importante de este nuevo melodrama, el cual cuenta también con la participación especial de Laureano Brizuela. La mayor parte del elenco (sobre todo los jóvenes) tomará parte en videos musicales. Algo similar a lo que la actriz y cantante uruguaya Natalia Oreiro hacía en la telenovela argentina Solamente vos, donde interpretaba a una peinadora, que soñaba con ser cantante, y a la menor provocación se imaginaba cantando y bailando. La producción de Nicandro Díaz tiene los dedos cruzados, para que todo resulte bien, porque su anterior melodrama, El bienamado, cumplió a secas. Hay quienes dicen que si Nic, no tiene éxito, se puede ir olvidando de volver a producir para el horario estelar donde alguna vez fue considerado el que mejor resultados entregaba con productos como Destilando amor, Mañana es para siempre, Soy tu dueña y Amores verdaderos.

Cambiando de tema, quien inició su gira Rompiendo Fronteras en el Auditorio Nacional, es Alejandro Fernández. Renovó su espectáculo con las canciones que integran su nuevo disco, también llamado Rompiendo Fronteras, y que curiosamente su público ya conocía la letra, lo cual habla de un público fiel. Fernández acompañó su presencia con 9 músicos, 11 mariachis, tres coristas, una pantalla gigante y cuatro líneas de luces que subían y bajaban envolviendo la figura (un poco pasada de peso) del cantante.

El Potrillo cumplió con las expectativas del público sediento de su voz y su estilo. Su participación con el mariachi incluyó, además de sus éxitos y canciones clásicas mexicanas, un popurrí con éxitos de Juan Gabriel. Así, Fernández demostró que no necesita de Luis Miguel para seguir abarrotando los recintos en que se presenta. Y ya que Luismi le pagó lo que le debía por rescindir el contrato de la gira que harían juntos, que El Potrillo ya no insista, pues con su voz y ángel le basta y le sobra.