Mi pequeña atraviesa

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Daniel Bisogno

Debo de confesarles a ustedes, que desde que vi por primera vez en mi vida a Michelle Vieth, me pareció tremendamente atractiva, muy cachonda, como una especie de Lolita, de hecho yo estudiaba en el CEA de Televisa y un buen día la vi pasar y me dije a mí mismo: “Mi mismo ¡que bizcochito acaba de entrar al grupo especial!”, y es que en esa escuela de Televisa, estaban los grupos normales divididos por grados escolares, la carrera duraba o dura tres años, pero había un grupo especial en el que metían a gente que estaba muy próxima a hacer un proyecto a este curso, digamos intensivo, con el maestro Sergio Jiménez (Q.E.P.D.), ahí mandaron a mi Michelle Vieth, a prepararse, pues estaba a punto de iniciar Mi pequeña traviesa y venía llegando de Acapulco, su tierra natal, así que ahí la veía yo pasar hacia su aula y acá entre, me fascinaba, pero daba la casualidad de que no solo yo le había echado el ojo, también Héctor Soberón la tenía en la mira, pe- ro no sólo a ella, resulta que en mi salón estaba Grettell Valdez, y mi Soberón, sin que los demás supieran (solo yo y eso porque estaba muy al pendiente), se campechaneaba las visitas al salón de Michellita y al de mi Grettell, o sea, mi salón, digamos que ahí surgió de algún modo el triángulo amoroso involuntario de parte de ellas dos, naciendo así una rivalidad tremenda, hasta que entre que Soberón iba, venía, andaba con una y con la otra, pues un buen día decidió casarse con Michelle, ahí yo ya estaba en Ventaneando, y recuerdo como si fuera ayer cada que Grettell me decía que fuéramos a comer para que me contara sus desgracias con Soberón.

Pasó el tiempo y parecía que Michelle era feliz al lado de Héctor, hasta que un día se acabó el amor y poco después surgió el tremendo escándalo del famoso vídeo donde Michelle aparece haciendo el amor con el que dice era en ese entonces su marido Héctor Soberón, aunque él, hasta el día de hoy lo sigue negando, él dice que no es él y hasta hace poco hizo una declaración en Ventaneando, asegurando que él no es el del vídeo y que además él tiene (cito textual) “el pito chiquito y el del vídeo estaba muy grande”, aseguró. En ese momento, el moreno se apoderó del país con ese vídeo, ahora me imagino lo duro que debió haber sido para ella ver pisoteada su privacidad, su intimidad de esta manera, millones de personas viéndote cuando solo deberían ser tú y tu pareja, Michelle intentó rehacer su vida, se volvió a casar, tuvo dos hijos, pero el fantasma de ese vídeo la persiguió terriblemente, tanto que se tuvo que ir a vivir a los Estados Unidos, concretamente a Houston, luego, terminó con su segundo marido, Leandro Ampudia.

Las cosas se pusieron bastante feas con él, es decir que mi Michelle hasta ese momento había tenido una pésima suerte en el amor, poco después fue cuando la conocí, ya en forma, entró a trabajar a TV Azteca y curiosamente estuvimos juntos de críticos en un programa que se llamaba Soy tu doble, debo de contarles a ustedes que en un inicio, Michelle no quería trabajar conmigo, es más, no me quería ni hablar, pues como yo era amigo de Grettell, pues la había defendido a ella en su momento, además de que aquí entre nos, hice varias bromas inconscientemente de lo del vídeo (ya me conocen), así que me costó uno y la mitad del otro ganarme su cariño, confianza y amistad, pero al final se logró, incluso luego nos fuimos a comer para que ella sacara todo lo que traía en mi contra, así se hizo y acabamos siendo brothers, yo la adoro, creo que los dos descubrimos a un buen amigo en el otro, solo faltaba el encuentro y desde ahí la quiero y creo que me quiere también, de hecho volvimos a trabajar juntos en el programa México baila y ahí también fuimos inseparables, en ese entonces empezó a salir con el torero, el que ahora es su pareja y padre de sus otros dos hijos, ya tiene cuatro chamacos mi Michelle y ha estado muy activa tratando de que se legisle esto que de la pornografía, por venganza y para que se castigue severamente a quien haga este tipo de cosas, la de subir vídeos íntimos, en Estados Unidos y muchos lugares de Europa ya se ha logrado, esperemos que en México se logre pronto también, anda feliz porque acaba de estrenar La señora presidenta al lado de Héctor Suárez, y es la primera vez que mi Michelle hace teatro a nivel profesional y está encantada de la vida.

Así le pintan las cosas a mi pequeña traviesa, que después de toda esta tempestad de años, ahora la vida le sonríe. Moraleja.- Que nadie me presuma de tener muy buena pieza, pues acá entre nos, mi pequeña sí atraviesa. He dicho.