El PES utiliza como botín electoral los parquímetros

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Héctor García

En pleno proceso electoral, autoridades del Gobierno de la Ciudad de México acusaron que hay mano negra política en la negativa vecinal para instalar parquímetros en la delegación Cuauhtémoc.

El líder local del Partido Encuentro Social (PES), Armando González, aceptó que dan asesoría legal a los colonos ante la inconformidad de los habitantes de las colonias Tabacalera, San Rafael, Santa María la Ribera, Guerrero y Doctores, por la instalación de los equipos.

El argumento del presidente del PES en la CDMX, para llevar votos a su partido es que entraron en el conflicto para poyar a los vecinos por no ser consultados por las autoridades. Por ello se les ofreció asesoría legal para conciliar y de ser necesario ir a los amparos.

González dijo a Diario BASTA! que la instalación de parquímetros en referidas colonias debe ser con transparencia y consensuado con los vecinos para evitar irritación social o la intervención de justicia para determinar si hay intenciones o no de privatizar el espacio público.

“Exigimos se respete la ley, basta de impunidad y arbitrariedad, la colocación de parquímetros concesionados a particulares es inconstitucional, el hecho de que los habitantes de estas colonias tengan que pagar para poder estacionarse afuera de su casa, atenta contra su derecho a la utilización del espacio público”, acusó.

En tanto, el comité de vecinos de las colonias San Rafael, Tabacalera y Santa María la Rivera, denunciaron que por las noches grupos de granaderos custodian a trabajadores que colocan los equipos ante el rechazo vecinal ya que atenta contra sus derechos humanos y porque las autoridades nunca los tomaron en cuenta para la “privatización” de los espacios públicos.

Los vecinos se justificaron por haber arrancado 23 parquímetros instalados en la colonia Tabacalera, que administrarían 500 cajones de estacionamiento, pues insisten que las autoridades no transparentan a donde van a parar esos recursos y que no los tomaron en cuenta para la “privatización” de espacios públicos.

Los parquímetros han ido ganando terreno en la Ciudad de México y su instalación ha dividido a la población, sin embargo son una realidad que enfrentan los automovilistas en la capital del país. Desde hace cerca de diez años en zonas del centro histórico o consideradas de mayor flujo vehicular, el dueño de un auto tiene que pagar “derecho de piso” aun dejando en vía pública su automotor.