Diario Basta!

BREVES ELECTORALES

@gmendozaelvira

El fin de semana pasado ocurrieron dos acontecimientos electorales importantes. Primero, el cuarto aniversario del INE, que, con toda la experiencia adquirida como IFE, se encuentra consolidado como autoridad nacional rectora del llamado sistema nacional de elecciones e inmersa en el proceso electoral más grande de la historia de este país. Felicidades por ello.

Segundo, precisamente en el marco de estas elecciones, con lo abigarrado de nuestro entramado normativo electoral, terminó el periodo de precampañas, en que los aspirantes a una candidatura expusieron sus propuestas para ser postulados por sus respectivos partidos políticos y coaliciones.

Ello da paso al periodo que le llamamos intercampañas, por casi dos meses, pues las campañas comenzarán el 29 de marzo próximo, en el que las coaliciones y los partidos, terminarán de definir sus candidaturas y estrategias.

En efecto, si bien ya se habla en las encuestas de candidatos y de quién las encabeza según las preferencias electorales, de cara al 1º de julio, lo cierto es que todavía no hay candidatos oficiales.

Digamos las intercampañas no es un periodo para la competencia electoral; es la parte final del fichaje al interior de los partidos, para definir a quieres serán los competidores y que realizarán campañas para convencer al electorado e intentar ser elegidos para gobernar en sus distintos ámbitos este país en los próximos 3 y 6 años.

Por curioso que parezca, las precampañas están dirigidas a militantes y simpatizantes de los partidos políticos, en la intercampaña no puede haber propaganda electoral y ésta, en campaña, está dirigida al electorado.

De esta manera, lo que se espera en las próximas semanas, es la difusión de propaganda política de los partidos, que tiene como finalidad presentar su ideología, principios, valores o programas en general, o bien, realizar una invitación la ciudadanía a formar parte del mismo, con el objeto de promover la participación en la vida democrática del país o incrementar el número de sus afiliados.

Es un periodo complejo, pues si bien no se permite la difusión de propaganda política, ni actos públicos por parte de quienes serán postulados como candidatos, también debe respetarse la libertad de expresión y, por tanto, pueden realizarse entrevistas y difundir piezas noticiosas sobre los partidos, coaliciones, precandidatos y eventuales candidatos, con respeto absoluto a la equidad y sin promover el voto en favor de alguno de ellos.

La reflexión que subyace en todo esto es si realmente estos tres periodos electorales están siendo eficientes y eficaces para lo que están diseñados, o en realidad estamos viviendo periodos alargados de proselitismo. Lo dejo a la reflexión.