Constituciones en riesgo (Parte 2)

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Este sistema de vida está fundado en el constante mejoramiento económico, social y cultural del pueblo; para vivir en paz y para combatir la corrupción. Actuar conforme a la Constitución y las leyes que le competen no es sólo un compromiso de la autoridad, sino que también los ciudadanos debemos estar conscientes de que cumplir con la ley, con nuestros deberes, favorece la paz social, comentó y añadió: “Exijamos a la autoridad, el cumplimiento de la ley, pero también seamos nosotros, como ciudadanos, conscientes de cumplir con nuestras obligaciones.

Sin seguridad jurídica, sin la actuación de todos dentro del marco de la ley no puede haber valores básicos que respetar, no sería posible que la justicia exista si no hay seguridad jurídica que la proteja”. Adujo que, para preservar y consolidar al Estado de Derecho, se debe partir del fortalecimiento de la cultura del cumplimiento de nuestra ley fundamental, y pidió a los impartidores de justicia, proseguir con su labor en aras de una mejor y más protectora forma de interpretar la Constitución.

En cuanto a la Constitución capitalina, el senador Alejandro Encinas, así como otros constituyentes, consideran que hubo retrocesos durante la aprobación de las leyes secundarias en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, como en los concejales que no serán elegidos directamente por los ciudadanos, con lo que de acuerdo con Clara Jusidman se pierde el objetivo de que fueran un contrapeso al poder del alcalde.

Clara Jusidman, así como otros constituyentes, como Lol Kin Castañeda y Mayela Delgadillo, crearon un Observatorio Ciudadano para la Defensa de la Constitución de la Ciudad de México, para que vigile de cerca el proceso de aprobación de leyes en la ALDF para verificar que se apegaran a la propia Constitución capitalina, ya que si no es así se promoverán ante el máximo tribunal de justicia del país, acciones de inconstitucionalidad.

Al respecto, el académico Khemvirg Puente, coordinador de Estudios Políticos de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM, consideró que en las leyes secundarias que aprobó la Asamblea, se observa “un proceso de recentralización del poder”. El problema es que la ALDF tiene que aprobar aproximadamente 120 ordenamientos y no tiene ni tiempo ni voluntad para hacerlo, además, se acorta el plazo de septiembre a diciembre, para que puedan entrar en operación los cabildos de los 16 ayuntamientos y el cabildo de la ciudad, el cual, por cierto, no está contemplado en ninguna de las leyes secundarias.