Huipulco… el pueblo

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Armando Ramirez

Twitter: @uyuyuyy

A veces al cruzar un lugar un día sí y otro también no se da cuenta de lo que hay por ahí, por ejemplo, la Glorieta de Huipulco. Si bien va, se dará cuenta que está ahí la escultura ecuestre de Emiliano Zapata, cuenta la gente que Zapata cabalgaba por estos lados en tiempos de la Revolución. Pero qué cree, resulta que la original la trasladaron a la Alameda del sur y en compensación les dejaron una copia, ¡chanclas! Están como la fuente del Salto del agua, en el Centro, la original está arrumbada en Tepozotlán y la que ven es una copia.

En esta glorieta estuvo un taller de los tranvías, creo es del tren ligero. En la Ciudad de México hubo bastantes tranvías, (como los que iban a Xochimilco y travesaban el Centro y llegaba hasta la Basílica de Guadalupe) acá estaban a un lado del pueblo de San Lorenzo Huipulco. Sí hay pueblo que le da nombre a la glorieta. Por cierto Huipulco significa, “el lugar donde se destruyen las espinas sagradas del autosacrificio”

Si camina por el pueblo se sorprenderá de caminar por calles empedradas, se curvan y terminan en algún callejón y encontrará la iglesia de San Lorenzo Mártir, que su origen se remonta al siglo XVII, es pequeña con una cruz atrial grande, el atrio es amplio que usan para estacionar autos. En la época de la Nueva España los evangelizadores lo usaban para catequizar a los indígenas, estos no podían entrar a la “casa de Dios” dizque eran paganos ¡que mala onda de los españoles!

Y si sigue hacia la Calzada de Tlalpan encontrará un jardincito, a donde la gente que va de paso se sienta a descansar en sus bancas de cemento, al centro hay un kiosco, pequeño pero bonito, hasta dan ganas de creer que aquí se dan serenatas, pero no es cierto, más bien ha de quedar solitario el lugar en la noche.

En uno de sus muros está pintada la figura de Emiliano Zapata con su ropa de charro, era bueno montando a caballo, siga adelante, por esas callecitas llegará frente a una tortería, tiene más de ochenta años de existencia, en su interior tienen una foto de su lugar en los años treinta, es una construcción antigua con un portal, hay unas mesas, es como en las viejas estaciones de trenes, ahí venden las tortas de quesillo con aguacate más famosas de Huipulco, digo, si le da hambre, total, qué tanto es tantito.