Diario Basta!

Ahí viene la reforma (Parte 3)

Algo realmente excepcional fue la reforma al artículo 6º que consagró que el Derecho a la Información era garantía del Estado. También quedó definido en la Carta Magna que los partidos “son entidades de interés público”; se instituyó el Colegio Electoral; fue aprobado un modelo de gobierno semidirecto para el DF y se le dio a la Corte facultades para investigar a los propios jueces.

Reyes Heroles dijo: “…se está pecando de gradualismo, pero esta reforma permitió dar pasos firmes y no se expone al país a retrocesos por avances deslumbrantes”. Y lo que viene si bien no puede negarse que ha habido avances en nuestro quehacer político, antes no existían las candidaturas independientes, por ejemplo, puede decirse que el actual modelo del sistema político mexicano está agotado en muchos sentidos y tiene que modificarse.

Armando Ríos Piter, político mexicano, hace una reflexión interesante: “Los naranjales dan naranjas, los árboles de peras dan peras, los nogales dan nueces y el sistema político mexicano, los políticos como los conocemos”. Visto así, los cambios que se esperan pasan por una amplia agenda de temas de nueva generación, que ya no pueden posponerse, si es que queremos evitar un colapso real en nuestro sistema político. Aquí enunciamos algunos.

*El gobierno dividido, su marco regulatorio.

*Garantías para la gobernabilidad del país.

*Los gobiernos de coalición. Su marco regulatorio.

*La segunda vuelta. (No le saquen.)

*Ajustes a la sobre regulación de los órganos electorales.

*Avances tecnológicos aplicados a procesos electorales.

*El voto en urnas electrónicas.

*Los candidatos independientes. Corregir la desigualdad.

*Reducción del financiamiento público a los partidos políticos.

*Sistema de fiscalización para evitar el dinero sucio en campañas y en los partidos.

*Partidos sujetos obligados en el Sistema Nacional de Transparencia.

*Revisión de la representación de los partidos en el Congreso.

*Reducción en el número de legisladores plurinominales y de elección directa. Después del 1 de julio, el país no colapsará, pero sí dejará lecciones importantes para revisar los nuevos retos. ¿Estamos listos? Los conservadores dicen que no, pero el país y los mexicanos se merecen mucho más