Con Reynaldo Rossano

Hablamos con el comediante de su trabajo en Hoy, de su vida sentimental y hasta de cómo es ser papá de tres sin perder el buen sentido del humor

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Foto: AMC
Raquel Bigorra

Twitter/@rbigorra

El que anda de es­treno es mi queri­do Reynaldo Rossa­no, El Papirrín. Estuvimos este sábado conduciendo juntos el Carnaval de Puer­to Morelos, Quintana Roo, y me contó todos los deta­lles de su nueva mirada.

  • Te ves súper bien. ¿Qué te hiciste?

Lo que pasa es que todos me decían que me veía cansado, aun después de haber dormi­do bien, entonces me fui dan­do cuenta que eran las bolsas y arrugas de los ojos. Decidí operarme y estoy súper con­tento con el resultado. Ape­nas llevo una semana, toda­vía falta que cicatrice bien y que me recupere al 100.

  • Pero es increíble el trabajo que te hicieron. Te dejaron muy natural. Yo también quiero (risas) Dame los datos.

Me operó el doctor Papadó­pulus. Te lo voy a presentar.

  • ¿El hijo o el papá? Yo recuerdo que Talina Fernández siempre me hablaba maravillas del papá.

El hijo me operó. Está con no­sotros en Hoy y él fue el que me dijo que era una opera­ción bien sencilla. Al qui­rófano entran los dos, pa­dre e hijo. Son increíbles. Son médicos muy reconocidos, por eso me animé. Yo nun­ca me había hecho nada por­que soy bien sacatón, pero he visto el trabajo que ha he­cho Papadópulus con mu­chísimas compañeras. To­das van con él. Realmente es muy conservador, nada de que te jala o estira de más.

  • ¿Y rápido te animaste a hacerte la cirugía o lo pensaste mucho?

Si lo pienso mucho, ya no lo ha­go. Aunque quisiera hacer­me también la lipo. Estoy delga­do pero esta parte del abdomen quisiera quitármela. Parezco pe­rrita recién parida ( risas) y to­davía saliendo de la ope­ración le dije que hu­biera aprovechado a arreglarme otras cositas, otra esti­rada. (risas). Pe­ro Papadópu­lus es muy serio y profesional, so­lo me hizo lo nece­sario. No es de los que te operan por operar. Me hizo los ojos porque en verdad me hacía falta. Y en este me­dio, es importante verse bien.

  • Ya son 13 años en las mañanas, y muchos más en la tele….

Si, por eso también se me ha fregado la cara. Para los per­sonajes se necesitan caracte­rizaciones, a veces prostéticos, y el maquillaje, que ese es dia­rio. Pero yo contento y agra­decido de que me tomen en cuenta. Hoy ha tenido muchos cambios, varios productores, al­gunos me llaman, otros no, pe­ro he logrado estar 13 años.

  • ¿Qué tan importante es llevarles humor a las familias?

Al mexicano le gusta reírse. Por eso usualmente la mañana lle­va un segmento de humor. Algu­nos productores le dan más im­portancia que otros, pero normal­mente incluyen comedia. Yo he trabajado con 3 productores diferentes y actualmente con Reynaldo López, quien me volvió a lla­mar para integrar­me al equipo y le es­toy muy agradecido.

  • ¿Qué tan cierto es el rumor de un nuevo cambio en la producción?

Dicen muchas cosas, amiga. Que viene el cambio en mar­zo, pero nosotros seguimos tra­bajando igual. Se supone que las producciones duran tres años, pero si nos cambian an­tes, ni hablar. Yo no estoy afe­rrado a nada. Hace un año tam­bién decían que nos iban a mo­ver, y aquí seguimos. No se les puede hacer caso a los rumo­res; yo trabajo como si fuera el primer día y también el últi­mo. Al final, son cosas que uno como elenco ni puede decidir. Así que ¿para qué me preocu­po? Hoy estoy feliz con el equi­po y así seguiré hasta que el productor, Reynaldo Ló­pez, me indique otra cosa.

  • ¿Tus hijos, cómo están? El mayor debe estar grandísimo ya.

Un hombre. Ya tiene 24 años. Es increíble cómo pa­sa el tiempo, tú lo conocis­te chiquito. Tengo dos hijos más que no conoces. Una de 9, que me dice papi y me de­rrito, y mi hijo de 11. Ellos son increíbles también. Gra­cias a mis hijos me doy cuen­ta que ahora los chavos ven la tele en el iPad. Hasta el futbol. Me dice: “Papá, va­mos a ver el partido”. Y yo que pienso en ponerme có­modo frente a la tele y él ca­mina por toda la casa con el juego en el iPad. Yo de veras no entiendo cómo lo disfru­ta así, nada más bonito que ver­lo en la tele; pero bueno, los tiem­pos van cambiando y también hay que adaptarse. Mis tres hi­jos son mis amores. Los amo.

  • ¿Y el amor de pareja?

¿No te acuerdas que tú me pre­sentaste una novia? ( risas ) Du­ré con ella tres años. Soy de re­laciones largas. La primera vez me casé a los 18, estaba muy chico. Con otra relación du­ré 11 años, y así. Me he casado tres veces, pero ya no me vuel­vo a casar. Bueno… a ver (risas).

  • Seguro te vuelves a enamorar.

Sí, claro que sí. Preséntame a una amiga, tienes buena ma­no (risas). Por cierto, el otro día me encontré a tu amiga en la escuela de mis hijos, llevan­do a sus hijos, pero ya ni te pla­tico más. Yo la trato con mu­cho respeto, porque es casada.

A poco, ¿eres tan respetuoso?

¡Claro! ¡Uy, y más con una casa­da! Echo relajo y siempre estoy haciendo bromas, pero las casa­das son punto y aparte. Jamás. Por eso es tan importante cuando trabajamos en un pro­grama de revista saber cuál es el rol de cada quien. A mí me encanta improvisar y va­cilar a los compañeros, por­que mi personaje de come­diante me lo permite, pero si te fijas, siempre respeto, so­bre todo a las compañeras.

Y así estuvimos platicando y echando relajo fuera y arri­ba del escenario. Él se regresó el domingo y yo me quedé en el carnaval. Mañana les cuen­to los detalles de cómo la go­zamos con Merenglass, Laura León, Albertano y el calor de la gente de Puerto Morelos.

Mientras, que siga mi ami­go Papirrín triunfando. Lo co­nozco desde hace muchísi­mos años, más de 15, yo creo. Y siempre coincidimos en las risas y el buen humor. Nece­sario para poder vivir, consi­dero. Y ahora que se ve más jovial, pues ya me estoy ani­mando a entrarle a la rejuve­necida. A ver si le llamo a Pa­padópulus. No sé qué hacerme -le dije-, pero algo encontra­ré, y ambos soltamos la car­cajada. Nos leemos maña­na en Ahí viene La Bigorra.. ­