Barefoot running, ¡fuera tenis!

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  • Conoce los beneficios y riesgos de correr descalzo, la última revolución fitness.

Caminar con los pies descalzos en pleno verano, sobre la hierba… ¿Por qué no? Pero salir a correr sin un buen par de zapatillas, eso es otra cosa. Ya tiene un rato que la tendencia está en salir a correr con los pies descalzos, o equipado con un calzado que presenta los cinco dedos de los pies –efecto segunda piel– que ciertamente ofrecen mayor libertad de movimientos y velocidad de carrera.

BENEFICIOS: » Te ayuda a correr mejor, a tener mejor técnica de carrera, ya que es más sencillo evitar aterrizar con el talón. ¿Y por qué es relevante no aterrizar con el talón? Porque es biomecánicamente incoherente hacer una zancada larga; además, todo el impacto recae sobre la rodilla, que soporta en cada paso hasta cuatro veces tu masa corporal.

» Mejora la técnica de carrera. Tendrás menos probabilidades de lesionarte. Realizar un paso corto, apoyar primero con la zona del metatarso, flexionar las rodillas y mantenerse erguido es básico para realizar una buena absorción de impacto y que los tejidos funcionen como debe de ser.

» Tus pies se pondrán en plena forma y ganarán fuerza y flexibilidad. Volverá a ponerse en funcionamiento la musculatura interdigital, así como la del arco plantar.

» Tendrás más equilibrio. El contacto cercano con el suelo favorece la mejora de la sensibilidad y el sistema propioceptivo, esencial para tener una buena respuesta de músculos, tendones y ligamentos y articulaciones más estables.

» No tendrás molestas rozaduras o heridas, provocadas por el calzado, sumamente estrecho y repleto de refuerzos. Tanto si corres descalzo como si utilizas calzado minimalista o huaraches (sandalias), notarás que tus pies están mucho más libres.

» Cambios favorables a nivel postural. Al no tener un elemento que altera la biomecánica natural, la postura se vuelve mucho más fisiológica.

» Notarás que desaparecen algunos dolores articulares en tobillos, rodillas o caderas, e incluso en la zona lumbar, debido a que los apoyos a la hora de correr se volverán coherentes, y las articulaciones podrán gestionar el esfuerzo que significa correr de la manera para la que están diseñadas.

» Tus dedos se estirarán y separarán; dejarán de estar apiñados, encogidos y en garra. Al tener espacio y no estar comprimidos, irán recuperando, lentamente, su forma original.

» Estarás mucho más en contacto con el terreno y te llenarás de sensaciones placenteras. Al notar lo que pisas despiertas los sentidos y aumenta la percepción de lo que te rodea.