Suspirantes amarillos

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Galileo Galilei

Reza el dicho que quien madruga Dios lo ayuda y viene al caso, porque la asambleísta Nora Arias está decidida a ser la primera alcaldesa de la Gustavo A. Madero, porque no hay día que no visite colonias para escuchar demandas de la población y tomar nota para hacerlas realidad en caso de ser la abanderada del PRD y de ser favorecida por el voto popular el primero de julio próximo.

Por lo pronto, Nora Arias hace lo que le corresponde, lo demás será cuestión de que los momios tengan razón en la delantera que hoy le dan sobre los demás aspirantes amarillos.

Si de suspirantes amarillos hablamos, Alfredo Hernández Raigosa no se queda atrás. En días pasados junto con sus simpatizantes realizó una rodada ciclista nocturna desde Iztapalapa hasta el cerro del Tepeyac, para pedirle a la virgencita morena, su bendición para que sea el elegido como candidato a la jefatura delegacional.

No hay que olvidar que Iztapalapa es prioridad para el mesías tropical y estará decidido a todo con tal de tener en sus filas la llamada “Joya de la Corona”, por el presupuesto de 4 mil 500 millones de pesos que maneja anualmente.

De ahí que los amarillos impulsan a sus mejores perfiles para no dejarse arrebatar por Morena las delegaciones que hoy gobiernan y una de ellas es Iztapalapa. Ah que Camarón.

Donde no le cuadran las cuentas a los suspirantes amarillos, es en Azcapotzalco. Mientras la asambleísta Luisa Alpízar recorre todo el territorio “chintololo” para que la conozcan más sus habitantes, en espera de que sea la candidata a esa demarcación, resulta que desde algún lugar de la ciudad, su compañero der partido Sergio Palacios, dio a conocer una encuesta costeada por él, donde da a conocer ser el más guapo del condado y que por lo tanto los habitantes lo quieren nuevamente como delegado.

Hay que recordar que Sergio Palacios ya fue delegado de Azcapotzalco, y según los morenos que la gobiernan, denunciaron que cuando se fue no dejó ni los muebles viejos propiedad de la demarcación. Además, hoy en día las encuestas están tan devaluadas que ya nadie cree en ellas. Bueno quien las manda a realizar y paga por ellas, sí. Se vale soñar.