¡Arriba las manos!

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Victor Sanchez

Bajo engaños y con tasas de interés de agiotismo, decenas de casas de empleo despojan de sus pertenencias a sus clientes y “legalizan” miles de artículos robados. Claro, no todas esas instituciones están en esa sospecha, pero se trata de decenas de ellas, que incluso se han franquiciado o que tienen décadas operando en el país.

Con contratos leoninos, su objetivo es quedarse con las propiedades de sus “clientes”. Desde un videojuego, hasta una casa, esas empresas parecen “canes sin mecate”, ya que hacen lo que les pega la gana y la Profeco se hace de la vista gorda y, muchos piensan, de los bolsillos gordos.

El Congreso fue alerta sobre esos abusos, donde se demostró la urgencia de intensificar las campañas de verificación e inspección en las casas de empeño del país y aplique las sanciones correspondientes, con el fin de prevenir posibles prácticas de abusos y engaños a la población, ante el incremento en la demanda de crédito en el mes de enero.

Según el INEGI, en el país existen más de 8 mil casas de empeño y la Profeco solo tiene registro de 6 mil 861, de las cuales hay más de 5 mil 400 reguladas en el país, de las cuales 40% se sitúan en Sinaloa, Nuevo León, Jalisco, Veracruz y Guanajuato. Según la Asociación Nacional de Casas de Empeño, las tasas de interés anual pueden llegar a 372%, en un mecanismo de financiamiento que rescata a miles de mexicanos que necesitan dinero en minutos. Sin embargo, la mayoría de los contratos son leoninos y sus tasas de interés impagables. Un abuso impune, pues.