Campesinos en campaña (parte 2)

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Guillermo Correa

Meade se refirió así a las exportaciones hacia más de 160 países que ha hecho del país una potencia agroexportadora de hortalizas, frutas, cerveza y tequila, entre otros productos. Logros que deben reconocerse a los campesinos que trabajan de peones o de abastecedores a gigantescos consorcios.

Sin embargo, nada dijo el candidato en su búsqueda del voto rural de que, al mismo tiempo, se importan millones de toneladas de maíz amarillo, de frijol, de arroz, de soya de leche en polvo; de fertilizantes, semillas y otros insumos. Mucho menos habló del aumento del precio del diésel, indispensable para la producción agropecuaria y pesquera, hoy carísimo al igual que la gasolina.

Tampoco mencionó que el kilo de tortilla se acerca a los 20 pesos en algunas regiones del país. Y que para los millones de minifundistas el campo ya no es negocio y que por la falta de apoyos se ven obligados a rematar o vender sus parcelas a fraccionadores que avanzan sobre ellas. Todo esto a 103 años de la Ley Agraria y a pesar de que, según Meade, campesino y tierra caminan en México de la mano.

Y entonces, como en el sexenio pasado del PAN, ahí estaban los aguerridos diputados cenecistas de diciembre de 2011 convertidos en funcionarios, aspirantes a más poder, los buscadores del “hueso”, aplaudiendo con júbilo al que repudiaron antes en otra administración. Al candidato del PRI, que ni siquiera es del PRI. Con AMLO casi el paraíso con más de 20 años en campaña para ganar la Presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador dice que la tercera es la vencida y que de ganar va a promover antes que nada el desarrollo y la creación de
empleos, a rescatar el campo del abandono en que se encuentra.

Al grado de que sostiene que en buena medida el problema de la inseguridad y la violencia que ahora padecemos se originó a partir del abandono del campo. Se tiene que regresar al agro no sólo porque ahí se producen los alimentos, sino a que en el campo hay una forma de vida sana, limpia, una gran reserva de valores culturales, morales, espirituales.

El candidato del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) asegura que logrará la autosuficiencia alimentaria, que se apoyará a los productores nacionales con subsidios y créditos a fin de dejar de comprar en el extranjero lo que consumimos. Con ello –promete– se arraigará a la gente en sus comunidades y se generarán empleos rurales que ayuden a contener la migración.