Esposa, pero de China libre

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Raquel Bigorra

Mi marido se fue toda la semana a trabajar fuera de México y ando de China libre. Ahora que tengo más tiempo para estar en casa me he dedicado a estar con mi hija, pero también conmigo. Arreglé mi clóset, ando desempolvando el librero, acomodando los cajones de la cocina…

Estoy ocupadísima tomándome el cafecito de la mañana después de dejar en la escuela a mi niña. Media hora estoy sentada sin hacer otra cosa más que disfrutarme tomando mi café. Me di cuenta que hace tanto tiempo que no lo hacía. ¡Qué maltratadas me he dado, caray!

Estoy entrenando a gusto y cuidando mi alimentación como si me estuviera preparando para posar desnuda. Nada de eso. Me estoy apapachando, consintiendo y te invito a que hagas lo mismo por ti, que bien que te lo mereces. Luego vivimos para los hijos, la casa, el marido, andamos tan ocupadas, que nos olvidamos de nosotras.

Estamos arrancando el año, ¿por qué no agarramos enero para conocernos un poco más? El tiempo que nos dediquemos será muy provechoso. Mientras más te conozcas, más fácil será lidiar con todo lo demás. Mientras más te mimes, más feliz serás. Con la persona con la que tenemos que tener la mejor relación del mundo es con una misma. Date tiempo para conocerte.

Por eso, lejos de llenar mi agenda para hacer mil cosas al día, me estoy conociendo un poquito más, me estoy escuchando. Increíblemente, mientras más paso tiempo conmigo, más en paz estoy. Menos preguntas tengo que hacerme, menos me cuestiono, más contenta estoy por ser quien soy.

Ahora ando pensando cómo recibir al marido el sábado, y ya hasta ganas de hacer el amor me dieron. Cosa rara en nosotras las casadas, que muy comúnmente nos duele la cabeza. ¿A poco no? Hazme caso y toma en cuenta mi sugerencia. Deja de correr a todos lados, para de hacer maravillas con tu tiempo y deja de ser la Super Woman por unos días. En verdad sentirás que alguien está valorando todo lo que eres: tú misma. Tu mejor maestra, tu verdugo más estricto, tú. Pasa tiempo contigo y verás cómo empezarás el año con todas las pilas puestas con mil planes por hacer, más sueños por cumplir, pero eso déjalo para más adelante, hoy encárgate de ti y de nadie más.

Esto de andar de China libre ha sido mi mejor regalo de Año Nuevo. Estoy segura que cuando regrese mi viejo se va a sorprender de lo cool y relajada que ando. Ya lo extraño, confieso. Pero en bonito, no con ansiedad ni malos pensamientos por la distancia. Al contrario. Muy feliz ando de estarme apapachando. Hazlo tú también y seguro tendrás mucho más para darles a los demás, empezando por ti misma. Recuerda que una mujer feliz suma puro positivo al matrimonio. No tengas miedo de regalarte un tiempo para ti. Y vivieron felices para siempre, gracias a El manual de la buena esposa.