Conoce la pirámide del deporte

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Hacer deporte beneficia a los niños, pero no todos los ejercicios aportan lo mismo, por ello se recomienda una frecuencia distinta para cada tipo de entrenamiento.

Al igual que existe una pirámide nutricional para indicar los alimentos que deben tomar a diario, también existe una pirámide del deporte, para que los padres sepan cuánto ejercicio deben hacer sus hijos.

ELEMENTOS DE LA PIRÁMIDE

>> En la base de la pirámide está lo que se denomina “estilo de vida activo”, que comprende 30 minutos diarios y actividades como montar en bicicleta, caminar o salir a dar un paseo con el perro, subir escaleras, jugar en el parque, a la pelota o a juegos de correr.

>> En la mitad de la pirámide están los deportes y las actividades de ocio, que deben tener una duración de una hora diaria y practicarse de tres a cinco veces por semana. El waterpolo, la natación, el tenis, el padel, el futbol, el patinaje, el baloncesto… e incluso saltar la cuerda serían algunas de las actividades propuestas que forman parte de estas actividades físicas semanales.

>>En la cúspide de la pirámide está la inactividad. La recomendación es que debe ser poca, pero los padres y los niños se encuentran con la paradoja que impone el nuevo estilo de vida social.

CONSEJOS

>> Todos los días. Correr, jugar al aire libre, columpiarse, ir andando al colegio, subir escaleras (en vez de usar el ascensor).

>> Cinco a siete días a la semana. Actividades recreativas (juegos deportivos o tradicionales), actividades aeróbicas (jugar al futbol, al baloncesto, etcétera).

>> Tres días a la semana. Ejercitar fuerza y flexibilidad a través del baile, saltos, artes marciales, etc.

>> Disminuir. Conductas sedentarias, televisión, consolas.

DIETA A SEGUIR

Lo ideal es que el niño deportista beba agua, sin más. En ambientes calurosos, si el ejercicio físico desarrollado ha sido intenso, puede optarse por tomar una bebida isotónica. No se recomienda beber gaseosas ni zumos envasados.

Su dieta debe ser equilibrada y saludable, pero no especial. Su base principal han de ser los hidratos de carbono, sin descuidar un pequeño pero razonable porcentaje de proteínas y grasas.

Hay que tener en cuenta que el niño que hace deporte de competición tendrá una tasa metabólica mayor y necesitará incorporar mayor cantidad de alimento