Opacado por El Chaco

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Ciudad de México.- De a poco se va borrando la imagen de Francisco Jémez, exentrenador de La Máquina. Entre la afición celeste, el fervor por el español se ha ido diluyendo.

No así del referente del equipo capitalino en los últimos años, el mediocampista Christian Giménez, la fiel cementera que se dio cita en gran número para el duelo de la Jornada 1 del Clausura 2018, coreó al unísono el nombre de su último gran ídolo, cuando las cosas no salían del todo bien.

“¡Chaco, Chaco, Chaco!”, gritaron en innumerables ocasiones, como esperando que de pronto de la banca saltara el argentino para poner el corazón dentro del rectángulo verde, sudando la playera con el ‘10’ en la espalda, pero eso no sucedería con el actual entrenador, Pedro Caixinha, quien se encargó de borrar cualquier registro del pampero y del pasado entrenador.

Dentro del equipo, esto también se hizo patente desde el calentamiento previo al choque ante los Xoloitzcuintles, con una práctica en espacios reducidos muy intenso.

Así como intenso se mostró el propio Pedro en su encuentro debut en la cancha del Azul. Desde que sonó la ocarina del árbitro César Arturo Ramos, Caixinha se quedó de pie en la zona técnica, no retornó a la banca más que para hablar con los futbolistas suplentes y darles algunas indicaciones sobre lo que sucedía en el campo.

El lusitano reclamó al nazareno cada decisión polémica, también a sus dirigidos por cada balón perdido, pidiendo intensidad en cada jugada, llevándose las manos a la cabeza cuando alguien no seguía sus instrucciones o cuando alguien falló de manera flagrante ante el arco, como Rafael Baca, que dejó ir la gran oportunidad en los últimos minutos para que Cruz Azul triunfara en su debut en la Liga MX.

Con el 0-0, los asistentes despidieron a los de azul con un sonoro abucheo, enojados por el resultado y por no encontrar al Chaco entre sus filas.

|| El director técnico portugués destacó el trabajo de Carlos Fierro