Querétaro, QRO.- Se habla insistentemente de que al América le falta otro centro delantero, por lo que incluso se pone en la órbita al holandés Luuk de Jong, del PSV Eindhoven; sin embargo, ayer Henry Martín, con código de barras azteca, pues es nacido en Mérida, Yucatán, le dio el triunfo a los cremas.

El atacante, quien ha tenido que soportar todos los rumores respecto a la llegada de un posible eje de ataque, ayer fue titular y con su tanto los de Coapa derrotaron 1-0 a los Gallos Blancos del Querétaro.

Al menos en su primera prueba, Henry dio visos de que puede ser el complemento del Cepillo, más allá de lo que se rumore en el aún mercado invernal.

 Foto: Imago7/Sergio Mejía

ADIÓS SEQUÍA

Aunque Miguel Herrera, como es costumbre, había adelantado la alineación para enfrentar al cuadro del Bajío, de último minuto se la jugó con el colombiano Carlos Darwin Quintero. En la otra cara, Luis Fernando Tena, quien suele ser un tipo más precavido, mandó una formación un tanto conservadora, y se reservó a Edson Puch para el complemento.

Y el duelo, tradicional de una Jornada 1, apenas y entregó emociones, al menos en su primera parte.

La arrolladora crema en ofensiva que se mostró en la pretemporada, parecía a la deriva, como desencanchada, de ahí que fue el local el que de alguna manera impuso condiciones, con todo y que entendió que no tendría que desbocarse, aun estando en su casa, el Estadio La Corregidora.

Y fue Camilo Sanvezzo, por mucho el tipo más incisivo en los 45 minutos de arranque, quien luego de una gran finta disparó cruzado, pero abajo estuvo atento Agustín Marchesín para descomponer la acción del brasileño.

Tres minutos después, desde fuera del área, ahora fue Luis Manuel Noriega quien lo intentó, pero su tiro salió apenas desviado. El local parecía engallado, aunque falto de fortuna.

Mientras, las Águilas, que con el paso de los minutos pudo sacudirse el dominio, estuvieron más cerca del primero, pues al 20’, Paul Aguilar, solo y sin marca, no le dio a la bola, dejando ir una ni mandada a hacer.

 Foto: Imago7/Sergio Mejía

Y justo cuando el árbitro ya miraba su reloj para pitar el descanso, el tan criticado Darwin le puso un centro medido a Henry, quien demostrando gran técnica individual, después de matarle el bote al esférico, lo mandó a guardar lejos del alcance del portero Tiago Volpi.

En la reanudación, con el duelo apenas reiniciado, Oribe Peralta, de actuación discreta, cabeceó a la colocación de Volpi, y, en el contrarremate, Quintero le pegó mal y voló el balón. Era tal vez el tanto de la tranquilidad para la visita.

Sanvezzo, ya con la complicidad de Puch, remató al 54’, pero su opción salió abierta, ante la mirada de Marche, quien parecía perfilarse a tener mucho trabajo.

El Piojo, con el marcador a su favor, pero sin ese tanto que pudiera de alguna manera asegurar la cosecha, se decidió cuando le restaban 15 al reloj por Mateus Uribe, sacrificando a William da Silva, quien además ya estaba amonestado.

Un contragolpe que parecía tener tintes de matón, se diluyó con la carga de Miguel Samudio, quien ahora estaba del otro aldo, pues parecía carga sobre Renato Ibarra.

Al final, aunque la escuadra queretana lo intentó, la zaga americanista se comportó a la altura y preservó el resultado, rompiendo la sequía, que lo pone en lo alto de la tabla, junto al Santos, que a su vez derrotó 4-2 a los Lobos BUAP.