Washington.– El gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, permitirá nuevas perforaciones de hidrocarburo en altamar en casi todas las aguas del país, por primera vez en más de tres décadas. Sin embargo, grupos ambientalistas denunciaron que esto infligiría “daños severos e inaceptables” sobre la fauna y flora marina, las economías de las comunidades costeras y la salud pública.

El plan, anunciado ayer, le daría a la industria de la energía un amplio acceso a los derechos de perforación en la mayor parte de la plataforma continental exterior, incluidas las aguas del Pacífico cerca de California, las aguas del Atlántico cerca de Maine y el este del Golfo de México.

La propuesta levanta una prohibición a la perforación, impuesta por el expresidente Barack Obama en sus últimos días en el cargo, que protegió a más de 404 mil 685 kilómetros cuadrados en alta mar a lo largo del Ártico y el litoral oriental.

El nuevo plan no contará inmediatamente con luz verde. La finalización del plan podría tomar hasta 18 meses, dijeron expertos, y varios Gobiernos locales aún pueden presentar recursos legales.

Por otro lado, una coalición de más de 60 grupos ambientalistas denunciaron la iniciativa, afirmando que infligiría “daños severos e inaceptables” sobre la fauna y flora marina, las economías de las comunidades costeras y la salud pública.

“El mar no es el patio de jugar privado del presidente Trump, pertenece a todos los estadounidenses y el público desea verlos protegidos, preservados, no vendidos a las compañías petroleras”, dice el comunicado firmado por los líderes del Sierra Club, del Consejo para la Defensa de los Recursos Naturales (Natural Resources Defense Council), la Liga de Votantes a favor de la Conservación (League of Conservation Voters) y otros grupos ambientalistas.

¿SABÍAS QUE?
Legisladores de los estados inmiscuidos apoyan las perforaciones, aunque gobernadores de Virginia y Carolina del Norte, se oponen.