Diario Basta!

Candidatos embusteros (parte 3)

Propuestas que a lo mejor sí tienen fondo de verdad, al grado de que han desatado una creciente crítica de rechazo hasta de sus más cercanos colaboradores, sobresalientes muchos dentro del llamado sector intelectual de la izquierda, línea política que el propio tabasqueño se ha empeñado en desconocer. Para empezar está su anunciada alianza con el Partido Encuentro Social (PES), organización que donde se halle será identificada con lo peor: las dictaduras. Por lo pronto el de Macuspana se ha ganado la protesta de su fiel Elena Poniatowska, de Jesusa, luchadora social que trabaja en la cultura, y de la comunidad que tiene que ver con todo lo lésbico gay, que sufre ataques sin tregua del instituto político hoy aliado al llamado candidato de la esperanza. Ojalá sea otra inocentada del Peje eso de hacer secretario de Agricultura, en caso de que triunfe en los comicios, a Víctor Villalobos, un poderoso defensor de los organismos genéticamente modificados mejor conocidos como transgénicos, que son el peor enemigo de los 3.5 millones de campesinos condenados al minifundio, que cultivan maíz para subsistir y dar de comer a millones de mexicanos que adoran el grano básico de la mexicanidad. La otra contradicción, que es la mayor inocentada, es anunciar el perdón, si así lo quieren las víctimas y familiares de los que ya no viven o se encuentran desaparecidos, a la llamada delincuencia organizada, incluida la política. Más lo que se acumule, advierte a Mid que vencerá a la mafia del poder que ha convertido a Mé- Guillermo Correa xico en lo que es. Y cómo no hay que ser excluyente debemos referirnos a Ricardo Anaya, del Partido Acción Nacional que doblegó al de la Revolución Democrática (PRD) y cuenta con aliado al Naranja de Dante Delgado. Joven audaz el queretano que está convencido, dice, de que al país le urge un cambio de régimen, del sistema político que lo ha enriquecido escandalosamente. Acierta en la propuesta, consideran politólogos de la talla de Lorenzo Meyer. La gravedad está en quién lo dice y –como los demás— la forma de lograrlo. Basta señalar que un propósito similar fue el que inspiró a la Revolución Mexicana que ha terminado en lo mismo que prevalecía durante el porfiriato, esto es, en el todo para pocos y “para nosotros nada”. De estas y otras inocentadas se encuentra colmado el México actual. Lo peor es que las creemos para que nuestra vida siga semejante o mucho peor. Y pese a todo: ¡FELIZ AÑO NUEVO! Con la invitación desde ahora al voto razonado.