Me caso con el Gio

899
Daniel Bisogno

Todavía eructando pavo y algo de romeritos regresé a México después de haber pasado Navidad en Houston y Año Nuevo en Cocoyoc, después de haber deglutido de todo como marrana parada, sí, con culpas, no se los voy a negar, pero con más satisfacción de todo lo que me empaqué, yo me refiné haciendo el pavo y la pierna y también me los tragué, bueno el caso es que llegué, hice el programa en vivo después de una merecidísima semana de vacaciones, y después junto con mi hermano y su novia decidimos irnos al cine, porque como que todavía se respira ese ambiente vacacional, así que nos lanzamos a Santa Fe a uno de sus centros comerciales a ver la película de El Gran Showman con Hugh Jackman, que a mí me parece un gran actor, llegamos y mientras estaba poniéndole la mica a mi celular en un puesto de esos de pasillo que hay en los centros comerciales, estaba saboreándome unas palomitas acarameladas que posteriormente pasaría a comprar, cosa que por supuesto hice y mientras estaba esperando las palomitas, mi vieja, mi hermano y su vieja se habían ido al baño, no sé si solo a hacer de las aguas o a columpiar el tamarindo, pero de repente como que vi una cara conocida comprando boletos, cuando enfoqué bien, era nada más y nada menos que uno de mis ídolos mayores y estrella de nuestro deporte nacional, me refiero a Giovani Dos Santos, jugador al que verdaderamente admiro público querido y amo verlo en la cancha, con el toque de balón que solo él tiene, a mí personalmente me hechiza, así que no perdí oportunidad para saludarlo porque aunque ya habíamos tenido contacto en Twitter, yo diciéndole de mi admiración y simpatía y el amablemente siguiéndome y contestándome a toda madre, no había yo tenido la oportunidad de saludarlo en vivo, así que llegaron mi mujer y los demás y en ese momento pasó Gio con una chava hermosa, yo creo que no es mexicana porque se le dificultaba el idioma, pero bellísima, “¿Qué onda mi Giovani?”, le dije y a partir de ese momento nos envolvimos en una plática muy agradable, no saben lo simpático y carismático de mi Gio, alivianado, sin pedos en la cabeza y con un angelote, platicamos de la película que íbamos a ver, platicamos de Star Wars, que por cierto me confesó que él nunca en su vida había visto una película de la saga, cosa que no podía yo creer, más cuando yo soy fan y hasta llevaba yo mis zapatos que traen a C3PO y R2D2 o para nosotros “Citripio y Arturito”

y hasta se los presumí, nos reímos y me contó que vino a México a pasar las fiestas con su familia, pero que el lunes tenía que estar de regreso concentrado ya con su equipo allá en L.A., California, a darle duro, allá por cierto también es un ídolo y no se imaginan la cantidad de merchandising que se vende de él, playeras, fotos, de todo, es una estrella mi Gio y no saben ustedes la sencillez y el encanto con el cual se maneja, se acercó cualquier cantidad de gente a tomarse fotos y se portó encantador con todos y cada uno de ellos, llegó un momento en que ya se estaban poniendo difícil las cosas con la gente y las fotografías así que decidimos pasar a la sala que coincidentemente era la misma, así que como quién dice, el destino nos juntó, comentamos antes de que a lo mejor era una jalada de película pues era toda cantada, pero entramos con todo y nuestros miedos, arrancó la película y yo dije: “No voy a aguantar esto”, pero conforme fue pasando el tiempo nos fue atrapando a todos los ahí presentes y de manera ¡impresionante! Es un musical espectacular, la actuación, las coreografías, la música, la dirección, la fotografía son simplemente espectaculares, no dudo pero ni tantito que vaya a estar nominada este año al Oscar para la mejor película y tampoco dudo que la vaya a ganar, son de esas cintas que se dan muy rara vez, donde todo es bueno, grande, virtuoso, mágico, la película está basada en la vida de P.T. Barnum, digamos que es el padre del circo, quien buscando tener éxito comienza a buscar Fenómenos para su espectáculo, de ahí parte el musical, es una obra de arte, en verdad, con decirles que terminando la función todo mundo salió embelesado y como que no sabiendo que decir, me volví a encontrar a mi Gio rumbo a la salida y me dijo: “Superó nuestras expectativas”, y nos fuimos hablando de lo grande que es esta película, quedamos hasta de irnos a echar unos tragos la próxima vez que venga para reírnos un rato y convivir, cabe mencionar que a la salida se volvió a llenar de gente queriendo la foto con él, así que tuvimos que pausar la plática dándonos un fuerte abrazo y quedando en vernos la próxima vez y yo deseándole la mejor de las suertes para el próximo mundial, ¡que estoy seguro que será pieza fundamental! ¡Y recalcando lo bien que se portó conmigo y con toda la gente que se le acercó! ¡Suerte mi ídolo! ¡Ojalá y se haga esa convivencia pronto! Por eso y muchas cosas más, me caso con el Gio.