Diario Basta!

Gastados pero gozados

Todavía no he encontrado un lugar más poderoso y mágico para recargar pilas y recibir el nuevo año que en los brazos de mi familia. Por eso cada Navidad procuramos pasarla juntos. Este año mi hermano, cuñada y sobrinos de Miami, quedamos en vernos en San Diego y de ahí, seguirnos a Los Ángeles. Hoy regresamos a México, gastados y caminados, pero con el corazón lleno.

Visitamos cuanto lugar se puedan imaginar. En San Diego, el zoológico, el parque acuático de Sea World, Balboa Park, el museo de USS Midway, que es un impactante portaaviones de la Segunda Guerra Mundial. El clima estuvo maravilloso de día, por lo que se prestó para pasear a gusto, pero en la noche baja mucho la temperatura así que más de uno de la tropa que vinimos agarró gripa.

Rafaella venía con la ilusión de encontrarse con los primos, y vaya que los disfrutó. Pero nos sacó el susto de nuestras vidas. Estuvo 5 días con fiebre de 40° y sin ningún síntoma aparente. No parecía que le iba a dar gripa, no le dolía el estómago, nada. De madrugada tuvimos que meterla a bañar un par de veces para bajarle la temperatura. El pediatra nos recomendó que la mantuviéramos sin fiebre pero esperáramos a ver qué virus o infección tenía. No había mucho que hacer más que esperar, mientras yo estaba imaginando lo peor. Después de llorar un par de noches seguidas, resulta que todo fue por una muela que le salió. Bendito molar, pensamos. Lo mejor es que ella estaba súper bien de ánimo y disfrutando muchísimo el paseo, hasta que se quejó de la muela y su papá la revisó. Efectivamente, tenía las encías inflamadas y un nuevo integrante en su dentadura.

Ya como nueva, nos seguimos a Los Ángeles, nos hospedamos en el hotel donde se llevaban a cabo cada año los Golden Globe, así que estuvimos desayunando donde comparten las estrellas de Hollywood. ¡Cuánto glamour! Dimos la vuelta por Rodeo Drive y por supuesto pasamos al famoso hotel donde se hospedó Pretty Woman con Richard Gere; no vimos a ninguno de los dos, pero a Marilyn Monroe sí me la encontré en el Paseo de Hollywood. Hasta nos tomamos la foto del recuerdo. Visitamos Universal Studios y viajamos hasta Anaheim para pasar el día con Mickey. No sé quiénes estábamos más emocionados, si los chavos o nosotros, los adultos.

Nada, que pasamos unos días comiendo, brindando, apapachándonos y llenándonos de amor. Despedimos el año con agradecimiento y amor y con todas las fuerzas del corazón recibimos 2018. Les deseo a cada uno de ustedes puras alegrías y bendiciones. Gracias por permitirme entrar a sus hogares y oficinas a través de este maravilloso espacio de nuestro amado periódico BASTA! ¡A gozar que el mundo se va a acabar! Feliz 2018 y nos leemos el próximo viernes en El manual de la buena esposa