Angel María Villar

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Eduardo Betancourt

elb@unam.mx

Para muchos de mis lectores el nombre de Ángel María Villar no les será familiar, dado que se trata de un personaje que se ha desempeñado en lo que bien se denominó la Madre Patria. En efecto, Ángel María Villar fue un jugador reconocido de Soccer, pero su mayor renombre fue al ser electo Presidente de la Real Federación Española de Futbol (RFEF); durante decenas de años estuvo al frente de este organismo; originario de Bilbao donde nace en 1950, logró alcanzar y llevar al futbol español al primerísimo lugar del balompié.

En lo personal mantengo una inclinación, a la que puedo calificar de intensa y profunda por España; en la Escuela Normal Superior y en la Facultad de Derecho, esta última de la Universidad más importante, me gané el mote de “el españolito”, ya que mantuve con mis maestros, de origen español no solo una relación de discípulo, sino en muchos casos filial; inolvidables mis lasos con Luis Castillo Iglesias, Luis Recasens Siches, los esposos Ballesteros Usano (Emilia y Antonio), Wenceslao Roces, Mariano Jiménez Huerta, Juan Antonio Ortega y Medina, Adolfo Sánchez Vázquez, entre otros maravillosos maestros y no se diga con quien más influyó en mí, Luis Jiménez de Asúa, con quien estuve en 1966 en Argentina y de quien me hice seguidor incondicional de su Doctrina Dogmática Penal con influencia de su seguidor mexicano Celestino Porte Petit.

Me enorgullece mi relación académica con España, la cual ha sido productiva, tal vez como nadie, he invitado a más de 50 docentes de las principales universidades españolas y tengo el grato encargo de mi Institución Universitaria como Representante ante las Universidades Españolas. Por sistema desde hace 30 años realizo por lo menos 2 Congresos al año con figuras del Derecho Español en México. En fin, mis lasos afectivos y académicos con la bien llamada Madre Patria son progresivos e indestructibles, tal simpatía me hizo apreciar el futbol español y conocí a figuras de gran presencia, como Alfredo di Estefano, Puskas, Enrique Pérez ‘Pachín’, Amancio Amaro, Gento, entre otros jugadores españoles; siempre me impactó por qué España no llegaba a los altos lugares que le correspondían en el balompié y, puedo decirles, escuchaba en los cafés de la Ciudad de México como el Tupinamba que era el equipo “ya merito”.

De pronto me volví aficionado en los ámbitos de las competencias mundiales de la Selección Española.

Ahora don Ángel María Villar sufre la infamia, lo peor: un castigo anticipado sin haber recibido sentencia condenatoria; a través de los medios de comunicación me entero que se le detiene como al peor criminal, con un operativo digno de un terrorista y al final, sin juicio alguno se le impone una sanción: eliminarlo como Presidente de la RFEF.