Diario Basta!

Prohibida la sobremesa

iQué onda, mis pepinos ¿cómo están? ¡Ay, yo tipo extrañada!, y es que ¿qué onda con los meseros? Son de lo más raro ¡güey! O sea, tipo llegas a un restaurante y muchas veces les tienes que rogar que te tomen tu orden porque ni te pelan; y es que 1º llegan y te dicen: “qué tal, buenas tardes, soy fulanito o fulanita de tal, y voy a tener el gusto de atenderla” o sea, no sé, ¿para qué tanta presentación? Si luego resulta que ya no vuelves a ver al pepino en cuestión ¿hello? Sí, porque se desaparece y entonces vienen otros 3 diferentes, y como todos se parecen, te confundes y luego ya no sabes ni quién es tu mesero, y todo para que luego se tarden años en atenderte; por ejemplo: les pides las bebidas y pueden pasar horas para que te las traigan o muchas veces te traen 1º las entradas y después el agua con la que te las vas a pasar ¿hello?

Luego, ¿qué tal cuando te recitan las especialidades del día?, y si los interrumpes tantito, se les va la onda y tienen que volver a empezar, ¡ternuritas! Y bueno, uno pensaría que a lo mejor lo que pasa es que están distraídos pensando en sus novias o que les choca su trabajo; pero no, porque resulta que para recogerte los platos, para eso sí son súper rápidos, o sea, casi casi estás comiéndote el último pedazo de tu pescado y ya se están llevando el plato. Se llevan los vasos aunque todavía tengan tantito líquido, te tienes que pelear con ellos para que no se los lleven. Entonces no es que estuvieran distraídos, sino que ya les urge que te vayas, después de que se tardaron años en atenderte, ¡uy!, y que ni se te ocurra hacer sobremesa, porque están sobres y se la pasan interrumpiéndote, limpiando la mesa, como que no quieren que platiques. Yo en algunas ocasiones hasta les he llegado a decir: “¡Ay!, a ver, pepino, ya no me recojas nada, déjanos platicar porfa; deja la mesa sucia, no te preocupes”, y lo peor de todo es que se quedan ahí de metiches, parados al lado, dizque para estar pendientes por si se te ofrece algo. O sea ¿dónde estaban cuando sí los necesitabas?, ¿hello? Ya al final, ¿para qué los quieres? Claro, ahora si están ahí para la propina ¿no? Obvio que no estoy hablando de los meseros del Four Seasons, aunque también a ellos a veces se les va la onda, ¿hello kitty?

Pero ya que fue Navidad, hay que terminar con algo bonito, pepinos, y es que por fin vamos a mandar al Festival de Viña del Mar a unas dignas representantes para ahora sí asustar al Monstruo de la Quinta Vergara; sí, pepinos, y es que van a ir las Ha*Ash representando a México, ¿no adoran? Ahora sí que el espantado va a ser el Monstruo ¿hello? El año que entra, para seguir con la tradición de espantarlo, hay que mandarles a los de Río Roma, ¿no creen, pepinos?