Cenando en casa de los Ortiz de Pinedo

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Raquel Bigorra

Ahora sí le atiné en el intercambio de regalos en casa de Jorge Ortiz de Pinedo y su esposa, Gaby. El año pasado me tocó Mauricio Herrera y le di un perfume de mujer. Esta Navidad me tocó mi consentida, Tere, la esposa de Chabelo, y estuve dando de brincos de emoción, pues la adoro.

Anduvimos muy atinados, todos salimos emocionados con los regalos. Otra vez mi Tere se encargó de la cena y los plátanos fritos; estuvieron para chuparse los dedos. Ella no guisa pero como bien dice, dirige la orquesta. Petra, su mano derecha, cocina como una cubanita y cada año se discute con la cena.

Estuvimos Mina Muñiz, la esposa del Coque, también Hanny, con su mamá y esposo; Luhana, la mujer de Mauricio Herrera, quien por cierto, llegó toda carrereada. Venía de los ensayos del teatro. En estas fechas, los productores no paran funciones pues viene mucha gente del interior, y la taquilla se pone buena.

Así que entró al quite en Made in Mexico y se va a aventar a dar funciones para cerrar el año. Yo pensé que llegaría a contarnos de la presión que tiene en aprenderse toda la obra en un par de días, pero no, resulta que llegó más agobiada por contarnos que la noche anterior, por poco y su marido no la cuenta.

Después de pasar por varios hospitales, resulta que a Mauricio Herrera se le había subido la azúcar. Es diabético y estaba hablando de lado y sin movimiento. Los doctores sugerían hacerle un procedimiento bastante riesgoso. Por suerte ella no autorizó, por el riesgo de que se le hiciera un coágulo en el cerebro y vaya decisión que tomó de no hacerlo, pues le salvó la vida. Resulta que los diabéticos que toman Metformina, no deben estar mucho tiempo sin comer. El actor se las vio negras por no ingerir alimento y tomar el medicamento. Muy simpático y de buen humor, el comediante no paró de burlarse de cómo estaba, pero siempre agarrando de la mano a su mujer y agradecido por haberle salvado la vida.

También nos acompañron esa noche David Villalpando y su esposa Rosa, quienes volaron desde Los Ángeles. Me dio mucho gusto compartir con él, pues hacía tiempo que no lo veía. Después de La escuelita, migró al canal Estrella TV, que a muchos comediantes, el dueño del canal, el famoso Liberman, les ha dado trabajo. Allá andan La Chupitos, Sergio Catalán y Ana Bárbara, por mencionar algunos.

Villalpando se ha mantenido al aire junto a Platanito con tremendo éxito en su show nocturno. Estuvimos cotorreándolo porque sus bolsas de regalos comparadas con las nuestras, traían mucha producción. “Se me hace que es fayuca, pero la envoltura se ve muy nice”, le decíamos. Así como varias bromas que le hacían a Ortiz de Pinedo, dado que uno de sus hijos anda de novio con Consuelo Duval.

Estuvo Óscar Ortiz de Pinedo con su esposa, que son los más amorosos del mundo; me encanta compartir con ellos. A mi marido le tocó darle regalo a Óscar y a él le tocó darle regalo a Alejandro. Se regalaron perfumes.

Chabelo, quien estuvo estrenando peinado, pasó riendo toda la noche con las ocurrencias de Mauricio, Villalpando, Jorge y su hijo Óscar. De veras que es un agasajo poder compartir la mesa con profesionales de la risa, no hay manera de pasarla mal.

 

 

En la cocina me encontré con un ejemplar del Diario BASTA! del año pasado. Resulta que en este mismo espacio, les conté en las navidades pasadas cómo estuvo el convivio en casa de Ortiz de Pinedo. Petra, la señora que les cuento, cocina cubano delicioso y las chicas que ayudan en casa de los Ortiz de Pinedo, estaban muy contentas de haber salido en el periódico. Jorge también me lo comentó, pues nunca se pierden este espacio.

Jorge no para, al día siguiente de nuestra cena se fue a La Casa del Actor, donde albergan a varios viejitos y ni tan viejitos de la ANDA, a llevarles un poco de alegría a los mayores de la asociación. También sigue recolectando juguetes y víveres para los damnificados del temblor y, por si fuera poco, estos días estará dando función en el teatro del Pedregal, con su éxito Una familia de diez. No sé de dónde saca tantas pilas, siempre anda contento y es muy buen anfitrión.

Todavía sacó tiempo para recibirnos y regalarnos a cada invitado una caja de galletas muy especiales, hasta con el nombre de cada uno como detalle.

¡A gozar, que el mundo se va a acabar! Ya nos dijo que para Reyes nos espera para partir la rosca. Y así seguimos celebrando este maravilloso 2017 y nos preparamos para recibir el nuevo año con puras celebraciones, con queridos amigos y grandes anfitriones, como Jorge Ortiz de Pinedo y su esposa Gaby. Nos leemos el viernes en El manual de la buena esposa.