Galileo Galilei

El presupuesto aprobado por la ALDF para la Ciudad de México durante 2018, de más de 226 mil millones de pesos, lleva un claro enfoque electoral. Cosa de ver que los dineros fueron bien direccionados a las delegaciones, donde sus titulares son el primer contacto con la ciudadanía y ahí es donde los gurús de la política quieren ganar la batalla.

Durante los primeros seis meses de 2018, los 16 delegados serán amos y señores de los padrones de beneficiarios de los programas sociales, y por supuesto que estarán dispuestos a vender su alma al mismísimo lucifer con tal de entregar buenas cuentas electorales a sus superiores.

Por ejemplo, la delegación Iztapalapa –considerada la joya de la corona–, con más de millón y medio de votos… perdón de personas, tendrá un presupuesto cercano a los 4 mil 420 millones de pesos, para maniobrar política y electoralmente como le venga en gana a su titular Dionne Anguiano.

La perredista no podrá quejarse por falta de recursos financieros. La jugada es bien clara, cerrarle las puertas al primo moreno, quien hará uso de todos los trucos y mañas para hacerse de la delegación con el mayor presupuesto en la ciudad.

Cosas de la vida, a lo mejor Dionne Anguiano termina haciéndole el trabajo a Alfredo Hernández Raigosa (El Camarón), quien busca sucederla en el cargo. Pero si el dilema de Dionne es que no puede trabajar para que triunfe su exmarido, entonces entregaría la estafeta a un primo moreno. Ver para creer.

Otra que no canta mal las rancheras es la delegación Gustavo A. Madero. La segunda demarcación más poblada de la Ciudad con cerca de un millón de habitantes y con un suculento presupuesto cercano a los 3 mil 750 millones de pesos para un delegado -Víctor Hugo Lobo Román–, que quiere ser senador y que por supuesto no querrá pasar a la historia como el último amarillo en entregar la plaza a Morena.

En las demás delegaciones, sus presupuestos son de acuerdo a la demanda solicitada durante sus comparecencias ante los asambleístas durante el pasado mes de noviembre, pero sin perder sus objetivos de salir avantes en las elecciones del 1 de julio de 2018. ¿Quiénes estarán dispuestos a retener sus delegaciones para los partidos políticos que militan? Hagan sus apuestas.

PROGRAMA DE RECONSTRUCCIÓN
A final de cuentas, la cobija presupuestal para el Programa de Reconstrucción de la Ciudad de México fue estirada al máximo, para quedar en 8 mil 700 millones de pesos. Unos alegan que son insuficientes los recursos financieros, dada la magnitud del daño ocasionado por el sismo del 19 de septiembre, otros señalan que fue un paquete financiero superior al planteado por el GDF. Los expertos señalan que más allá de lamentaciones, el monto presupuestal deberá aplicarse con transparencia.