Diario Basta!

El Peje y Pepe Toño(Parte 3)

Que los trabajadores, detalló, ganen más dinero por su trabajo; trabajar hombro con hombro con la finalidad de seguir sembrando junto con la CNC en favor de las familias campesinas de México; que los beneficios de la estabilidad lleguen a la economía familiar, de la mano de la CNOP, a fin de que las familias sientan en adelante el crecimiento de la nación en sus bolsillos.

Meade extendió sus promesas, como cada seis años sucede con otros personajes, a las mujeres, a los jóvenes y no paró en elogios al priísmo con el objetivo de que, con unidad, llevará a México hacia el lugar de potencia mundial que le corresponde. Más adelante el licenciado en Derecho y doctor en Economía aterrizó con “hacer de Mé- xico una potencia que permita que todos vivamos mejor, contagiemos de optimismo a los mexicanos, de que sí podemos hacer realidad nuestros sueños”.

El también ex secretario de Desarrollo Social mencionó la urgencia de contar con seguridad y justicia, de que México será un país justo, con leyes que se cumplan para que nuestras familias vivan tranquilas. Cada mujer tendrá la certeza de que podrá vivir segura, sin temor a ser lastimada. Y la economía familiar será una prioridad, las familias tendrán mayores oportunidades para que su esfuerzo dé mejores frutos; comida en sus mesas y bienestar, si a México le va bien, a las familias les irá mejor –enfatizó–. Todo esto entre aclamaciones de las bases priístas que se mostraron desveladas y admiradas por ver de lejos a la clase política que lleva más años de gobernar a México. Con hambre y cansancio todas, simulando una pasión amorosa a quien representa un gobierno que ha colocado a México en los primeros lugares mundiales de bajos salarios, trabajo informal, o sea, sin seguridad social; en migración por buscar un distinto futuro, en paraísos de trasnacionales que se quedan con los recursos valiosos de la Nación, los despojados de sus tierras, los huérfanos de políticas públicas que deben conformarse con programas sociales asistencialistas que sin duda son una humillación.

Son los mismos que al día siguiente volvieron a su lacerante realidad. Los que tal vez escucharon a Pepe Toño decir que “ningún niño mexicano debe nacer en pobreza extrema; techo, educación, salud y alimentación para cada recién nacido, pero lo más importante, les daremos un motivo para tener fe en su porveni