La familia de mi Coque…tón

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Daniel Bisogno

Twitter/@DaniBisogno

Después de deambular durante toda mi vida en este medio artístico, público querido dador de amor y cariño a su vez, les puedo decir que uno se puede encontrar de todo a su paso, como en todas partes; pero encontrar una familia como la Muñiz Salim es verdaderamente difícil. Todo esto se los digo porque tengo muchos años de conocerlos; la primera vez que yo fui a casa del Coque Muñiz habrá sido hace como unos 18 años, y debo reconocer que fue gracias a Aurora Valle (Boris pa’ los cuates), que cuando estaba en Ventaneando con nosotros, siempre nos platicaba que tenía una relación muy cercana con Mina de Muñiz, o sea la esposa del Coque, y que era muy amiga de ellos. Recordemos que cuando El Coque se casa con Mina, decide irse a vivir a Guadalajara y tanto Mina como mi Boris son de la Perla de Occidente.

Mi Boris no mintió: efectivamente tenía una gran amistad con la pareja y ya todos viviendo en la Ciudad de México, después de varios años, un buen día se armó el reventón en casa de los Muñiz, y por supuesto que nos invitaron. Recuerdo perfectamente que esa vez fuimos Boris, su entonces galán, Mónica Garza con su galán de esa época también, alguna otra pareja que afortunadamente no recuerdo su maldita identidad, mi entonces mujer y su asqueroso y seguro servidor. Recuerdo que esa noche, hace 18 años, confirmé lo que Boris me decía: que eran una maravilla de personas. Esa vez nos reímos sin parar, la pasamos increíble verdaderamente; a partir de ahí surgió una amistad, aunque no tan constante como se hubiera querido, pero de muy buena vibra y de cariño, que cada que nos encontrábamos por algún camino de esta vida, siempre sabemos que uno quiere a esas personas y que además se es bien correspondido.

Luego, afortunadamente la vida nos empezó a juntar cada vez más, pues resultó que mi comadre Raquel Bigorra también se llevaba de piquete de chimuelo tanto con El Coque como con Mina, así que pues ahora sí nos vemos con harta frecuencia y no saben cómo nos la pasamos. Cada que mi comadre hace fiesta, que es aproximadamente cada tres días, o cada que El Coque las hace o su asqueroso servidor, pues ahí andamos departiendo y festejando la vida. La onda siempre termina en bohemia: canta El Coque, canta mi comadre y hasta éste que les escribe, por eso ahora que fuimos la señora Chapoy y su seguro servidor a hacer una entrevista a su casa, porque estamos haciendo unos especiales navideños yendo a casa de los famosos a visitarlos y a ver cómo pasan estas fiestas decembrinas, pues ya se imaginarán cómo nos recibieron y más aún cómo la pasamos. Estuvieron los cuatro, es decir: Coque, Mina y sus dos hijos, Marisol y Axel.

Marisol, además de guapísima, no se imaginan ustedes lo aplicada que es para el estudio, está especializada en administración de empresas del entretenimiento, así que ya se podrán imaginar, a sus veintipoquitos años ya ha tenido uno que otro novio. De hecho, al novio anterior, tanto El Coque como Axel lo bautizaron como El Encefalotrópodo, porque era pura cabeza y brazos. El novio actual de Marisol es piloto aviador y este al parecer sí se lleva muy bien con El Coque y con Axel. A mí Axel me parece fantástico, además de simpático y bien portadito, tiene muchísimo talento, tiene una voz preciosa el chamacón; ya tiene su disco y le está yendo muy bien, tiene todo el futuro del mundo. La voz de Axel a mí me parece increíble, totalmente distinta a la de su papá y a la de su abuelito El Lujo de México, don Marco Antonio Muñiz. Tiene una voz muy limpia, muy entrenada, potente, muy bonita, se los digo de verdad, aparte de que viaja con El Coque a todas partes a cantar y esto lo está curtiendo enormemente. Se ha presentado por todas partes, ante todos los públicos, a su corta edad, también veintipoquitos, pues se lleva solo once meses de edad con Marisol. Ya lleva ocho años con su novia, imagínense ustedes, ¡toda una vida!

Y pues yo creo que es lo que ha visto en su casa, pues El Coque y Mina ya tienen casi 30 años juntos y eso se mama (entre otras cosas). El caso es que platicamos con ellos de todo: cómo fueron las Navidades del Coque cuando era niño, que eran cinco hermanos y a veces se las vieron difíciles, pues creo que la mamá de mi Coque no era muy buena administradora de la feria, aunque don Marco siempre estuvo al pendiente de ellos. Nos contaron que muy seguido se van a Guadalajara a pasar la Navidad con la familia de Mina y que una es con la de Mina y un año con la del Coque, monserga a la que nos enfrentamos muchos.

Este Año Nuevo lo pasarán trabajando tanto El Coque como Axel en San Luis Potosí, cosa a la que ya están acostumbrados, tanto que el Año Nuevo del 2016 lo tuvieron que pasar solitas, cenando Mina y Marisol junto con la muchacha de servicio, y ahí las tres se comieron su pavito y sus uvas. Ni hablar, así es la vida del artista: trabajar cuando los demás se divierten, y en esta familia rifa la responsabilidad, el profesionalismo y el arte, sin mencionar el respeto enorme al público por parte de esta gran familia, la familia Muñiz. He dicho.