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Canelo se gradúa: Derrota a Julito y empata con GGG

Saúl Álvarez se fajó y le hizo una gran pelea a Gennady Golovkin, aunque los jueces dictaron que no hubiera un ganador

Ciudad de México.– Saúl Álvarez, tan querido y odiado, como todo lo que tendría que ver en México con Televisa o el PRI, por fin pudo salirse de aquella zona de confort que desde sus inicios le reclamaron, para poner a prueba su talento con los puños.

El de Guadalajara, Jalisco, se coronó a finales de 2016 en la casa de los Dallas Cowboys, el AT&T Stadium, Campeón Welter de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), tras derrotar al inglés Liam Smith, por nocaut técnico.

|| Ante Julio César Chávez Jr mostró todo su repertorio; incluso, el réferi pudo parar desde antes la reyerta

Pero ni siquiera aquel triunfo para calzarse un cinto absoluto le redituó para ganar adeptos ante los expertos o el mismo respetable, que es cierto, o ésta con él, o siempre en contra. Pero fue en este saliente 2017 que Saúl entendió que tenía que ponerle más rayitas a sus retos boxísticos, de ahí que primero regaló el tiro que todos siempre se saborearon, ante Julito, quien parecía decidido a dejar atrás aquella pinta de indisciplinado y mal pugilista que siempre cargó.

El Hijo de la Leyenda se quedó cortó, y después desnudó que jamás dejó los vicios de siempre, de ahí que ni siquiera fue oponente para Álvarez.

|| Ante Julio César Chávez Jr mostró todo su repertorio; incluso, el réferi pudo parar desde antes la reyerta

Después, inmersos en un show que ya estaba armado en la misma T-Mobile Arena, Álvarez y Gennady Golovkin firmaron que se enfrentarían el 16 de septiembre.

Con todo dispuesto para la batalla, ninguno desentonó, pero el que es mejor se conocerá hasta 2018, pues en la primera guerra entre ambos, las papeletas dictaron paridad.

|| Ante Julio César Chávez Jr mostró todo su repertorio; incluso, el réferi pudo parar desde antes la reyerta

FUE UN PELELLÓN

Y por fin, estaban ahí, sin micrófonos, sin cámaras, sin todo el aparato mercadológico que giró en torno a ambos, sin sus manejadores, sólo con sus respectivas esquinas; en la azul: Abel Sánchez; en la roja: Chepo y Eddy Reynoso.

Los días se esfumaron, sonó la campana y, después de 12 rounds de gran boxeo, los jueces decidieron que el pleito tenía como desenlace empate. Saúl Álvarez y Gennady Golovkin se brindaron, lo intentaron, pero hoy nadie sabe quién es mejor, porque las papeletas dieron paridad.

Quienes calificaron dictaron sentencia: 118-110 para Canelo obsequió Adalaide Bird; 115-113 en favor de Golovkin brindó Dave Moretti, y el juez Don Trella dijo que él vio 114-114.

|| El Hijo de La Leyenda terminó con el rostro prácticamente desecho

Cómo resolver un combate tan parejo, cuando ambos se entregaron y fueron dominantes cada que se animaron.

En los dos primeros Saúl se vio bien, del tres al siete quien se hizo de las acciones fue Gennady, aunque del ocho al 12 fue el mexicano quien estuvo más cerca de ese golpe noqueador.

Golovkin fue propositivo, tomó la ofensiva, llevó a las cuerdas al Canelo, pero no hubo un momento en que éste se tambaleara ni mucho menos. Sí resintió la metralla, pero nada que lo hiciera flaquear o, al menos, no hubo una estampa tan elocuente.

En la otra cara, Álvarez fue el que cimbró, quien logró ser más certero cuando a impactos de poder se hace referencia.

El viernes antes del combate, Saúl Canelo Álvarez y Gennady GGG Golovkin dieron 160 libras ante la báscula, más parejo, imposible. Ya en su tiro, que se perfiló como La Pelea del Año, para nada desentonaron. El empate parece justo, aunque el sabor de un triunfo mexicano el 16 de septiembre, también pudo ser.

Como se estiló en las grandes y distintas rivalidades boxísticas, el escenario está dispuesto para la revancha, tal vez para la trilogía. Los dos quedaron satisfechos, pero aún tienen una espina por sacarse.

|| Un Canelo elusivo fue el que se presentó ante GGG

SÓLO HUBO UNO

Las palabras, fueron al final eso, palabras, porque arriba del encordado, Julio César Chávez Jr ni siquiera fue rival para Saúl Álvarez, quien parece ser, hasta le perdonó la vida a su rival odiado.

“Demostré que no sólo sé noquear, sino también boxear, y fue lo que hice”, dijo Canelo al final de la reyerta; incluso, le reviró a Julito que éste no lanzara golpes.

Y es que esa noche, en una T-Mobile Arena repleta hasta las lámparas, parece que el tapatío calló muchas bocas, aunque seguramente saldrán los detractores, porque a fuerza de ser sinceros, El Junior se quedó muy corto y ni siquiera fue alguien que pudiera inquietar arriba del cuadrilátero.

|| Tuvo en un puño a Gennady Golovkin, pero en sus mejores momentos le faltó oxígeno

De principio a fin, asalto por asalto, Saúl impuso condiciones y demostró que tiene buena hechura, además de que su evolución va viento en popa.

Y, aunque no encontró el golpe certero, igual dio visos de que con ambos puños es poderoso, pero que además estaba listo para GGG, pues el kazajo llegó para retarlo y la pelea entre este par fue la última de ambos en el año, una de las mejores, por cierto.