En la posada de La Bigorra

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Daniel Bisogno

Twitter/@DaniBisogno

Desde el averno que con este pinche frío que estamos viviendo en nuestro país ya se siente, hasta tibio les escribo, con los pezones escarchados por la heladez, pero feliz, también así los traigo, porque no he podido agarrar calor después de las horas que pasé a la intemperie en la posada que majestuosamente, como es costumbre, organizó mi comadre Raquel Bigorra y su marido Alejandro Gavira, mi compadre, siempre se lucen, pero esta vez sí se la ultra mega jalaron con el fiestonón, sé que mi comadre en su gustada columna en este, nuestro querido diario, ya les platicó del evento, pero yo se los platicaré desde mi muy particular óptica, primero que nada, por culpa de mi mujer llegamos tarde a pesar de que siempre somos excesivamente puntuales, porque quesque ella entendió que a las 9 y era a las 7, ¡hágame usted el fabrón cavor!

Con El macaco, René y Albertano

Pero llegamos y la fiesta así ya con los tragos bien avanzados, un elenco de primera el que se reventó mi comadre, llego y me topo con Elizabeth Álvarez y Jorge Salinas, que estaba ahí ya entrándole a los tacos de jabalí que mi comadre se reventó como las grandes, sí señoras y señores, ¡asaron un jabalí completo!

La mesa de los ricos postres

Así que ya andaban taqueando, los saludamos y nos quedamos platicando un rato con ellos pues la verdad es que son muy agradables, luego alcancé a ver un pelo, que pensé que mi comadre la había mandado a prender la caldera de la alberca y le había estallado sin piedad, pero no, era simplemente mi querida Malillany Marín con un nuevo look en homenaje a las explosiones de san Juanito, posteriormente vislumbré a mi querido hermano y amigo de mi corazón, Ariel Miramontes Albertano, llegué, nos abrazamos pues tenía un par de meses que no nos veíamos y comentamos lo felices que estamos de que vamos a volver a trabajar juntos en el teatro, cosa de la que luego ya les platicaré a ustedes, ya no nos separamos en toda la noche pues tenemos el sentido del humor muy parecido y somos grandes amigos, luego la emoción volvió a llegar a mi cuerpo cuando también apareció José Luis Guarneros El Macaco, que es otra joya de la corona y gran amigo, nos hemos reído como pocos, poco después llegó mi querido amigo René Franco, quien ya está listo para partir rumbo a Nueva York, donde va a intentar tener su late show en inglés, como ya lo hizo en español exitosamente durante muchos años, con Es de noche y ya llegué, así que mucha suerte porque parece además que ya tiene todos los conectes pertinentes para tener una buena oportunidad por allá, también estuvimos riéndonos sin parar, más cuando llegó Alejandro Gou con Abril su esposa, y ahí sí ya la diversión se desbordaba por todas partes, llegaban los tacos de jabalí, la gente atiborraba la mesa de quesos que organizó Ingrid la compañera chef de mi comadre en Cocineros Mexicanos, y que era una sinfonía de sabores, no saben ustedes la cantidad de quesos de todos tipos y por supuesto de precios que estaban ahí para nosotros, con uvas, frutas secas, panes de todo tipo, un verdadero manjar, obvio toda la fiesta se sirvió, llegó por ahí mi querido Armando Araiza con su novia que también es muy agradable, estaba también mi adorada Rebecca Jones guapísima y simpática como siempre, acompañada de mi no menos adorada Ana Celia Urquidi, la mera mera del talento en Azteca, también departiendo como uno se merece, Inés Sainz con su marido, los dos agradabilísimos, ella hermosa como siempre, poco tiempo después hizo su arribo don Javier López Chabelo, acompañado de Tere su mujer, siempre infaltables a las fiestas de mis compadres, mi querido Rafael Inclán que dio la nota, llegó tenso pues resulta que llegó y tocó en una casa que no era, le abrieron y hasta metió su coche, ya cuando iba a llegar a la sala descubrió a dos viejitos merendando un café con leche y bisquets con mantequilla y mermelada, por lo que decidió que definitivamente ahí no era el reventón, así que como llegó, sacó su coche y hasta estuvo a punto de dejarles la patona de bacardí que llevaba de regalo, cuando llegó ya traía un bisquet en una servilleta para empujárselo más tarde, el grupo cubano sonaba sin parar, la gente bailaba, unos con gracia, otros sin la más mínima, pero todo el mundo tragó y se divirtió como enano y eso que esta vez no estuvo María Elena Saldaña, mi Albertano bailó con todas, incluida mi querida Karlita Díaz, mi adorada excuñada de Jeans que estuvo también sacándole chispa a sus finísimos tacones de suela roja que le han dejado como fruto todos los conciertos que han hecho con los 90’s Pop Tour, y con el disco que ya sacaron ahora con el nuevo nombre de JNS.

Mi comadre se lució con la fiesta

Hubo hasta piñata a la cual le pegó todo el mundo ¡y con buen relleno eh! Nada de chocolates bocadín que son de ínfima categoría, ni totis ni jaladas de esas, todo con el buen gusto que caracteriza a mis compadres que echan la casa por la ventana en cada festejo aunque no se haya pagado la colegiatura de Rafaela mi ahijada, pero fiestas pocas y colegiaturas muchas, ¡así que a gozar!

La bailada y cantada no podía faltar

Bueno yo me les despido por hoy desde este rincón del averno, voy por un azantac porque todavía sigo repitiendo el jabalí, que por cierto estaba delicioso, pero ando desfondado desde entonces, yo creo que me tocó el cuerno. He dicho.

Todos la pasamos increíble