La Diva de la Banda

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Daniel Bisogno

Twitter/@DaniBisogno

¡En chinga público querido! Así es como me han traído en estas épocas navideñas, pero ya estoy acostumbrado, porque cada año, desde hace veinte, me pasa exactamente igual, se juntan todos los compromisos sociales entre cenas, posadas, comidas navideñas y por supuesto la chamba, es decir, para tener una semana de vacaciones en diciembre, hay que grabar cualquier cantidad de programas y especiales día y noche, para pinches cinco días de descanso y obviamente este año no es la excepción, me han traído como brasieres de madre de sextillizos, para arriba y para abajo, hemos hecho especiales navideños en una casa en el pedregal que quedaron increíbles, con Ernesto Laguardia, Los Mascabrothers, Carlitos Espejel, y un sin fin de personalidades que ustedes podrán disfrutar precisamente en esos días decembrinos, por si fuera poco nos tocó hacer especiales también de mi Jenni Rivera, a cinco años de su muerte, ese salió el sábado y no es por nada, pero quedó a todas margaritas, figúrense que lo condujimos obvio Pati Chapoy, Mónica Castañeda y su seguro servidor, se puso buenísimo, totalmente revelador, resulta que fue el cirujano plástico de cabecera de Jenni, el doctor Buen Rostro aunque suene a mofa, así se llama, y contó sobre las múltiples ocasiones que intervino quirúrgicamente a Jenni Rivera, aunque ella siempre lo reconoció, por eso este doctor no estaba faltando a la ética, pero le puso chichi, a cada rato le hacía liposucción, lipectomia, le ponía la grasa que le quitaba del vientre en la pompa, es decir, se la pasaba de un lado a otro para irle dando forma humana y lo logró, quienes vimos a Jenni Rivera a poco tiempo de su fallecimiento, sí pudimos notar un cambio en ella muy fuerte, a base de disciplina y de un chingo de dinero se compuso, todavía estaba gordita pero ya más bien gordibuena, digamos bien hecha, y nos contó el doctor que pocos días antes de morir, todavía le hizo un retoque de todo, acá entre nos ¿pues ya para qué? ¡De haber sabido ni se hace el gasto!

Junto a Adán Terriquez repasamos la historia de Jenni Rivera

También estuvo sentado ahí con nosotros en ese especial su diseñador de vestuario Adán Terriquez, que fue todo un suceso, le hizo más de 400 vestidos a Jenni en un lapso de 12 años que trabajó con ella, ya tenían planeado que se fuera a vivir a donde estuviera ella para tenerla cerca y poderle hacer sus vestidos sin parar, imaginen que Jenni usaba cuatro vestidos por show y hacia generalmente tres fechas a la semana, por lo que le tenían que hacer un promedio de 12 vestidos semanales, es decir, ¡casi 50 vestidos al mes! Y cada uno de ellos con un promedio de tres o cuatro mil dólares, entre 70 y 80 mil pesos cada uno, nada más échenle cuentas, pero también recordemos que mi Jenni Rivera al final de su carrera estaba ya cobrando cantidades muy fuertes de dinero, con decirles que poco antes de su partida querían que viniera a hacer un palenque en Aguascalientes y Jenni estaba muy apretada de tiempo y no podía, así que sólo por tirar el anzuelo le dijo al palenquero: “Solo que me pagues lo que gana Vicente Fernández te lo hago”, y se lo pagaron, ¡doscientos cincuenta mil dólares por palenque! ¡Imaginen ustedes! ¡Más de cuatro millones de pesos por presentación! Obviamente no fue mucho tiempo lo que La Diva de la Banda cobró tal cantidad de dinero, pero le esperaban al parecer vacas muy gordas cuando llegó la tragedia. Adán y Jenni tuvieron sus momentos de fricción importantes en su vida, pero siempre volvieron a ser los mejores amigos, uno de ellos fue cuando iban a hacer un show en Guadalajara y mi Jenni se desvió del camino en la carretera con Adán y parte de su equipo, y los llevó a una fiesta, o por lo menos era lo que parecía, pues Adán y la maquillista se tuvieron que quedar en un baño encerrados, y al entrar y salir de ese baño, donde afuera se escuchaba la fiesta, se toparon con varios hombres de mirada extraña con armas largas por todas partes, como bien dice Adán, se zurró del miedo y Jenni nunca les explicó nada, por lo que el diseñador decidió nunca más viajar con la cantante, solo iba y le dejaba los vestidos y se regresaba a su negocio, pero aún así siguieron trabajando juntos, de hecho estaban por lanzar una línea de vestidos de quinceañeras que iban a hacer en equipo, también Jenni había ofrecido llevárselo a vivir a Las Vegas, donde al parecer ella estaba contratada para hacer durante dos años, un show diario en un hotel de aquella ciudad, muy al estilo de Celine Dion, o ahora también de Britney Spears, le iban a pagar todo, y a Adán le ofreció que su casa se la pagaría en hotel y pues ya había aceptado irse con ella, a pesar de que tuvieron otro pleitazo cuando se casó con Esteban Loaiza y ésta le prometió que él le haría el vestido de novia y días antes del enlace matrimonial, decidió que sería otro diseñador quien le haría el vestido, y a Adán solo le pidió los de las damas, cosa que ocasionó la furia del diseñador, poco antes de la boda, llegó el vestido a casa de Adán, el que le había hecho el otro diseñador, con una nota de Jenni pidiéndole que lo arreglara como solo él sabía, porque no se lo habían dejado bien, por supuesto que le mandó el vestido a su casa y sin arreglar, la mandó directamente a la chingada, como quién viene diciendo, pero no duraron mucho tiempo peleados, en año nuevo Jenni le mandó un mensaje diciendo que no podía estar sin la gente a la que más quería y que él era uno de esos, se contentaron y el resto de la historia ya la conocemos, todavía el diseñador iba a ir a ese fatídico viaje a Monterrey, pero por algas o por mangas no lo hizo, además de que una vidente le había dicho que veía fuego y que no hiciera ese viaje, solo él hizo caso. Lo más tremendo de sus declaraciones fue cuando le pregunté si él creía que la muerte de Jenni Rivera había sido provocada y él me respondió que sí. Hoy, a cinco años de su muerte, todavía quedan muchas dudas, y a mí, más especiales y más programas por grabar, pero les seguiré informando de todas estas maravillas de las que me vaya enterando, así que estén al pendiente, yo siempre desde aquí, desde El Averno. He dicho.