Ángel Omael, amor y enfermedad

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Ángel Omael

AMOR DE ÁNGEL

Junio: Mes de Omael. El ángel del amor, de la pareja que se ama con respeto y constancia, de quienes han formado un hogar y una familia, y del reencuentro con los amantes que fueron separados por circunstancias fortuitas, sin lastimar a terceros o dejaron inconclusa esa historia como pareja. Te enseña que sólo con cariño, sinceridad, fidelidad y compromiso, puedes ser el hombre o la mujer que ha entendido el mensaje de Dios.

Amor de ángel

Es el ángel que protege a las parejas que se aman, pero también a los enfermos. Te muestra los momentos en que es más fuerte la necesidad de renunciar al ego y atender el bienestar de tu pareja, tal como es la salud, su entorno, sus sentimientos, con consideración. Estar consciente de los actos con los que le puedes lastimar, para que trates de corregirlos. El amor es la base de toda relación, y es lo que este ángel te viene a enseñar.

El Ángel Omael también te señala los hospitales donde la gente vive el dolor y el sufrimiento y te enseña a tener piedad por el dolor ajeno, pero sobre todo a hacer algo para aliviarlo, aunque sea a nivel del alma.

El Ángel Omael te enseña…

El Ángel Omael representa la energía de la riqueza de la vida. Da la energía de la pareja, desarrollando en nosotros una gran riqueza interior que es la de polaridad opuesta a la nuestra.

La pareja es uno de los regalos más grandes que el Padre da para permitir que regresemos a Él. Por el espejo que el Otro representa para nosotros a través de la pareja, tenemos la posibilidad de ver dónde está desequilibrada nuestra polaridad masculina o femenina. Entonces realmente nos unimos al Otro y a nosotros mismos, para dirigirnos hacia la Unidad Universal.

Esta unión nos da la fecundidad y la expansión y permite que demos la Vida. Con la pareja, Dios nos devuelve la posibilidad de entrar a los conocimientos de la Vida. Comprender la Vida sólo si nos unimos a nuestra otra polaridad. A partir de esta unión todo se crea, se acomoda, fructifica y crece alrededor de nosotros, en todos los dominios.

El Ángel Omael nos permite descubrir esa parte diferente de nosotros y así nos da un regalo maravilloso. Permite que encontremos el equilibrio entre las dos partes presentes en nosotros y nos da confianza en nuestro destino. Nos aporta la unión entre la Luz y la magnificencia de la Sabiduría encarnada en nosotros.

Dios paciente

EL ÁNGEL

OMAEL SE TRADUCE COMO DIOS PACIENTE

“El ángel del amor de pareja sabe que de tu unión es que se ha poblado el mundo, pero del amor que brota de esta unión, se alimenta el alma y está aquí para fortalecer las relaciones sólidas y que merecen la pena ser salvadas”.

JERARQUÍA ANGELICAL: Hashalim, dominaciones

SÉFIRA: Hesed

SU TONO ES BERMELLÓN. Es un mes para atraer el amor y cuidar de tu pareja con paciencia, cariño e interés verdadero. Es para ver que nada le haga falta y hacer por él o ella, lo necesario. Así mismo, es un mes para visitar a los enfermos en los hospitales y hacer donaciones por ellos.

NÚMERO: 2

LETRA: F

La misión de amor incondicional que te encomienda el Ángel Omael es cuidar de los enfermos y hacer algo por ellos, porque la indiferencia nada hace, pero el amor lo hace todo aun por el que ni siquiera conoce.

Conexión angélical

Conexión angélical…

Imagina al Ángel Omael como una figura etérea, casi transparente. Sus ojos oscuros observan con cierta nostalgia y parece que hubiera un corazón dibujado en el centro del pecho de su túnica blanca. En sus labios aparece una sonrisa y su cabello albino se agita al viento, mientras las alas se mueven inquietas en el atardecer de los tiempos. Con sus manos efectúa uno de los mudras más conocido y representado en las divinidades hindúes es el dharmachakra, “el giro de la rueda”. La rueda para la religión hindú y budista es un elemento sagrado que alude a la perfección universal y a los ciclos vitales de muerte y de vida. Encontramos este poder de la rueda por ejemplo en los famosos mandalas para meditar que son formas redondas que emulan el poder universal.

Este mudra es muy conocido en todas las religiones porque está asimilado a la oración y al ruego por una concesión divina. Además en numerosas culturas orientales este gesto es utilizado como agradecimiento por algo.

La mano izquierda debe tener el pulgar y el índice unidos. La palma de la mano orientada al corazón, señalando nuestro mundo interior.

La mano derecha debe tener el pulgar y el índice unidos. La palma de la mano debe estar orientada hacia el exterior, señalando así el mundo que nos rodea.

El dedo medio de la mano izquierda debe tocar la unión del pulgar y el índice de la mano derecha indicando así el círculo eterno de la vida y la perfección universal.

Llámalo con una vela roja que colocarás en un platito que contenga una cucharada de miel de abeja con cinco pétalos rojos.