Diario Basta!

Dedazo al viejo estilo a favor de Meade

Las añejas prácticas del PRI renacieron en este destape, donde el partido tricolor no guardó las formas, salvo que postula a un no priísta Sin cuidar las formas, el nuevo PRI que decía representar Enrique Peña Nieto, volvió a las añejas prácticas y nuevamente salen a relucir los términos que estaban un tanto olvidados. Como si fuera un juego de lotería, resuenan las palabras tapado, gallo, destape, cargada, dedazo, vieja escuela, dinosaurios, parte de un vocabulario que se recicló desde hoy.

Y es que José Antonio Meade Kuribreña renunció hoy como titular de la Secretaría de Hacienda para buscar la Presidencia de la República en 2018. En un acto realizado a las 11 de la mañana en Los Pinos, encabezado por el presidente Enrique Peña Nieto, se anunciaron cambios en el gabinete federal.

Así, tras la salida de Meade de la SHCP, llega en su lugar José Antonio González Anaya, quien fungía como director de Petróleos Mexicanos (Pemex), cartera que ahora está a cargo de Carlos Alberto Treviño Medina, exdirector corporativo de Finanzas y director corporativo de Administración.

Previamente –y tratando de cuidar las formas aunque en realidad todo estaba planchado desde el vienes pasado, como lo publicamos en este espacio–, José Antonio Meade presentó su renuncia la Secretaría de Hacienda.

Peña Nieto le deseó “el mejor de los éxitos en el proyecto que ha decidido emprender”, y los elogios abundaron: “hombre de bien…”, “…con profundo amor a México”, que a su paso por tres secretarías de estado “acreditó su sólida formación académica y profesional… el conocimiento de las necesidades del país… y su potencial de crecimiento”, para luego caminar hacia él, darle un apretón de manos y dirigirle unas palabras al oído.

El dedazo, mensaje y destape oficial fue más que claro. Si hay otros precandidatos del PRI, y se llegaran a registrar, no la tendrán nada fácil ante la unción oficial.

Luego, el ritual al viejo estilo. La visita a los sectores del PRI que estaban olvidados y en desuso: el obrero, el campesino y el popular. La cargada en la Confederación de Trabajadores de México, las porras y los abrazos. Meade Kuribreña ya era esperado en la máxima (y vetusta) CTM, en Vallarta número 8, donde su líder Carlos Aceves del Olmo, al viejo estilo que impuso el desaparecido Fidel Velázquez, le levantó la mano y se deshizo en halagos para con él. “Candidato de la esperanza”, le llamó sin empacho alguno, a pesar de que aún no son los tiempos de registro.

Por lo pronto, para los trabajadores de la CTM –según dijo su líder–, Meade es su gallo. “Ya estaba destapado por nosotros, porque siempre quisimos que fuera nuestro candidato”, le espetó Aceves del Olmo, para luego darle una playera de la central obrera. Y Meade casi desde que llegó se destapó. Como dictan los cánones en estos rituales, se aflojó la corbata. Durante los veinte minutos que estuvo ahí no dejó de sonreír ni de agradecer la cargada. Sólo faltó el confeti y las matracas.

De igual forma, la Confederación Nacional Campesina (CNC) y la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP), por separado pero en el mismo tenor, le expresaron su apoyo… por lo menos así lo expresaron sus líderes, fieles a las formas de la tradicional cargada.

En la CNC, ya lo esperaban dinosaurios como Beatriz Paredes Rangel, Augusto Gómez Villanueva, Heladio Ramírez, Héctor Hugo Olivares. La vieja guardia en plano…

Con ellos, Meade se quitó el saco, y respondía a los vítores y porras llevándose una mano a la altura del pecho para luego levantarla. Ya es el candidato de facto, el virtual abanderado, el ungido, el elegido por el gran dedo elector. Al viejo estilo priísta…

FOTO: ISAAC ESQUIVEL /CUARTOSCURO.COM

CANDIDATO VIRTUAL

Hasta el momento, las señales son más que claras: José Antonio Meade Kuribreña es el candidato oficial del Partido Revolucionario Institucional (PRI) para suceder a Enrique Peña Nieto en la Presidencia de la República.

Pero aún faltan varios detalles: su inscripción como precandidato, ganar la postulación por su partido, hacer precampaña, campaña, remontar en las encuestas, quitarse el lastre que arrastra por ser el abanderado de un partido repudiado y ganar las elecciones, sin olvidar un factor llamado Andrés Manuel López Obrador. Nada fácil… Apenas el jueves pasado, el PRI dio a conocer la convocatoria para la elección y postulación de su candidato a la Presidencia de la República, y precisó que el aspirante será elegido el domingo 18 de febrero.

“El registro de las personas que manifiesten interés de contender en el proceso interno del PRI será el domingo 3 de diciembre, ante la Comisión Nacional de Procesos Internos del partido, en un evento público que se llevará a cabo en la explanada del CEN del PRI. Quienes obtengan el dictamen de procedencia participarán en las precampañas, que iniciarán el 14 de diciembre de 2017 y concluirán el 11 de febrero de 2018, conforme al calendario aprobado por las autoridades electorales”, agregó.

Sin embargo, esto sólo fue para guardar las formas, pues el mensaje fue más que claro: José Antonio Meade es el bueno. Todo indica que los demás precandidatos, si es que se llegaran a registrar, serían meras comparsas, pues la balanza está del lado del exsecretario de Hacienda.

Aún más, un día antes del destape, el precandidato del PRI favorito en las encuestas, Miguel Ángel Osorio Chong, se bajó de la contienda, y anunció que se sumaría. Todo indica que Meade irá solo, como “candidato de unidad”. Y Nuño, el supuesto favorito de Peña Nieto, sería el coordinador de la campaña. ¿Más claro?

FECHAS CLAVE

Según el INE, este es el camino hacia la próxima elección de presidente, diputados federales y senadores, así como 9 gubernaturas y otros cargos.

Las reacciones

Sin embargo, las opiniones en contra de este dedazo no se hicieron esperar.

Andrés Manuel López Obrador aseguró que con Meade Kuribreña habrá “dos candidatos de la mafia del poder”, refiriéndose a que contenderá contra el neopriísta y el candidato del Frente Ciudadano por México. “Además de corruptos, se han vuelto predecibles… Le vamos a ganar”, dijo

Rafael Loret de Mola, columnista de Diario BASTA!, asegura que no hubo sorpresa, salvo para los comprometidos con otros personaje. “Meade era el señalado desde hace tiempo, aunque esto no le quita lo turbio del dedazo a la vieja usanza y con ésta inició su andar. El alboroto ha sido mayúsculo entre operadores y corrientes oficiales; entre los comunes y los opositores se preguntan si Meade será capaz de remontar desde la tercera posición o pasará a la historia como el cuarto nominado del PRI a la Presidencia, el primero no militante, que se queda en el camino, como sucedió con Colosio, Labastida y Madrazo”.

Beatriz Mojica, secretaria general del PRD, recordó que “Meade ha sido un funcionario que no representa ningún cambio antirrégimen, que va a ser más de lo mismo”.

La columnista Denise Dresser, apuntó: “Su priismo (de Meade) es uno de porras, de lealtades, de genuflexión, de ADN, de hacer lo que su Presidente le pida aunque vaya en contra de su entrenamiento como economista y su buen juicio como hombre honorable.

Ernesto Cordero, panista y presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Senadores, apuntó que la contienda presidencial será una carrera que se decidirá entre José Antonio Meade y Margarita Zavala, pues dijo, ambos tienen la capacidad para poder derrotar a Andrés Manuel López Obrador.

 

FOTO: MOISÉS PABLO /CUARTOSCURO.COM

En las encuestas, Meade siempre fue tercero y Osorio Chong primero

José Antonio Meade nunca estuvo entre los precandidatos punteros en las encuestas de preferencias electorales. De acuerdo al estudio demoscópico que publicó Diario BASTA! –elaborado por la empresa Berumen– el 3 de octubre de 2017, el entonces secretario de Hacienda estaba en tercer lugar en la lista de priístas, con un 2.8%, mientras que Eruviel Ávila estaba arriba con 8.4% y Miguel Ángel Osorio Chong alcanzó un 4.3%. Y hablando de todos los aspirantes, AMLO encabezó la encuesta con 51.4%.

El 22 de este mes, El Economista publicó otra encuesta elaborada por Consulta Mitofsky, donde entre los precandidatos del PRI, nuevamente Meade Kuribreña se encontraba en tercer lugar, en el rubro de nivel de conocimiento de nombre. Osorio Chong tenía el 76.3%. Nuño Mayer con 56.2% y Meade con 46.6%.

 

Por: David Casco