La Revolución Mexicana (parte 3)

41

Gerardo Esquivel Hernández, economista reconocido en la UNAM, el Colegio de México y Harvard, afirma en su estudio La Desigualdad Extrema en México, dado a conocer por OXFAM –ONG internacional– que la Standardized World Income Inequality Database refiere que estamos dentro del 25 por ciento de los países con mayores niveles de desigualdad en el mundo y que el problema se ha incrementado con el tiempo; que el crecimiento se concentra en las esferas más altas de la distribución y que en el México desconocido –lo que no dice el gobierno– hasta el 2014 al uno por ciento más rico le correspondió un 21 por ciento de los ingresos totales de la nación.

El Global Wealth Report de ese año reportó, por su parte, que el 10 por ciento más rico concentra el 64.4 por ciento de toda la riqueza del país. Otro informe de Wealth Insight sostiene que la riqueza de los millonarios mexicanos excede y por mucho a las fortunas de otros en el resto del planeta. El autor de la investigación explica que el número de multimillonarios en México no ha crecido mucho en los últimos años. Al día de hoy son sólo 16.

Lo que sí ha aumentado y de qué forma, es la importancia y la magnitud de sus riquezas, pues en 1996 equivalían a 25 mil 600 millones de dólares y ahora esa cifra es de 142 mil 900 millones de dólares. “Para darnos una idea de la magnitud de la brecha en México veamos este ejemplo: para el año 2014, los cuatro principales multimillonarios mexicanos podrían haber contratado hasta tres millones de trabajadores mexicanos pagándoles el equivalente a un salario mínimo, sin perder un solo peso de su riqueza”. Por el lado contrario, el autor señala que el mercado interno se ve francamente debilitado. Ante la escasez de recursos, se recorta el capital humano y se pone en juego la productividad de los pequeños negocios.

La política social asimismo ha sido un rotundo fracaso: al día de hoy, esa lógica de que el crecimiento se filtra de las capas altas a las bajas simplemente no ocurre en México desde hace décadas. Uno de los dolorosos ejemplos es el salario mínimo: si un mexicano percibe esta cantidad y mantiene a alguien, a ambos se les considera pobres extremos. La política salarial que en algún momento se concibió como mecanismo de contención inflacionaria, ya no tiene razón de ser. Hoy en día, el salario mínimo mexicano está por debajo de los umbrales aceptados de pobreza.

Al inicio de este texto se aludió al concepto Dictadura que es definido como una forma de gobierno en la cual el poder se concentra en la figura de un solo individuo o élite, generalmente a través de la consolidación de un gobierno de facto, que se caracteriza por una ausencia de división de poderes.