Ahora sí, ¡Carstens se nos va!

277
Claudia Silva

Qué onda, mis pepinos, ¿cómo están? ¡Ay, yo tipo súper triste, güey! Sí, de saber que ahora sí el 30 de noviembre se nos va a Suiza el papá de La Gorda, o sea, don Agustín Carstens; y la verdad es que nunca pensé que me fuera a dar tanta tristeza; sí, y es que ahora que se vayan, ¿a quién voy a molestar? ¿hello? Aparte, la última vez que los vi fue en su fiesta de Halloween y el papá de La Gorda me dio una ternura, porque cada año el pepino como disfraz solo se ponía un antifaz y con eso ya juraba que nadie lo reconocía; pero este año, como ya era el último Halloween que iba a pasar aquí, ahora sí le echó ganitas, y se disfrazó de lo que más ama en la vida el Sr.: de Bubulubu, ¿no adoran?

Y bueno, el pepino se sentía soñado, con decirles que yo hasta le comenté: “Ay, Sr. Carstens, está tipo increíble su disfraz; le voy a dar una mordidita”, y la ternurita se puso como mermelada: rojo, rojo. Pero lo mejor de toda la noche fue cuando la mugre Gorda Carstens, con todas las acusaciones sobre acosos sexuales que ha habido últimamente, me salió con la gatadita de que Harvey Weinstein, el productor de cine, también la había acosado a ella, ¿no adoran? Y bueno, yo para seguirle la corriente hasta le dije: “¡Ay!, ¡cómo crees, Gorda!, ¿cuándo fue eso?, ¿cuando estaban filmando Liberen a Willy o qué? ¿A poco él también la produjo?”. Pero la ternurita me dijo que lo que pasa es que le había tocado ir sentada junto a él en un avión, y que Harvey le preguntó si no le interesaba ser actriz, y que luego le pidió un masaje; y ahí fue cuando La Gorda se asustó y le pidió a la sobrecargo que la cambiara de lugar y un plato de nueces para el susto, ¡ternurita! Y ya le dije: “Ay, Gorda, o sea, el tal Harvey le tira la onda a lo que sea, ¿verdad? Bueno pero también tú, Gorda, o sea, desde el momento en que te preguntó si no querías ser actriz, te hubieras dado cuenta de que se estaba burlando y tomándote el pelo ¿hello? Bueno, y mejor en vez de hacerte la interesante y andar soñando que alguien abusa de ti; ve y dile al Sr. Bubulubu, o sea a tu papá, que antes de que se vaya a vivir a Suiza, nos deje el dólar a como estaba antes. Sí, porque ¡qué fácil! Él se va y nos deja aquí con el problemón ¿hello kitty?”.

Y en las gataditas: el otro día, aunque no lo crean, descubrí una gran ventaja de vivir en México, y es que aquí, por ejemplo, no podrían existir delincuentes como IT o sea ESO el payaso, ¿sí ubican, no? Y es que como las coladeras siempre están tapadas, entonces imagínense, se nos ahoga el pobre payaso, ¿hello? Ay, aparte cualquiera de los delincuentes que hay aquí asusta más que IT; por lo menos tienen peor los dientes; si no, para muestra vean a los pepinos que hicieron un tipo Facebook Life desde el penal de Neza-Bordo, o sea ¿así o más feos, güey?