Presupuesto 2018 (parte 3)

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La Suprema Corte le dio vista al Ministerio Público de la Federación para efectos de integrar la consignación penal por desacato y se notificó al jefe de Gobierno de la Ciudad de México y a la Asamblea Legislativa para que se nombre a un encargado en la demarcación Venustiano Carranza.

En tanto, la ALDF deberá poner a un funcionario interino para concluir el trienio en curso en la demarcación. Pero con la destitución y consignación penal por parte de la Suprema Corte, del jefe delegacional en Venustiano Carranza, Israel Moreno Rivera, se rompe un ciclo de 15 años en el que dicha demarcación fue gobernada por una familia.

Hay que recordar que antes de Moreno Rivera, estuvo en el cargo José Manuel Ballestero López, quien hizo toda su trayectoria política al lado de Julio César Moreno Rivera, quien en dos ocasiones mantuvo la jefatura en dicha demarcación y que tenía algún parentesco con otras exdelegadas como Ruth Zavaleta Salgado y Rocío Barrera Badillo. Estos cinco personajes forman parte de un grupo de dirigentes perredistas cuya cabeza visible es Julio César, quien en 2015 presidió la Cámara de Diputados, además de que los mencionados saltaron de la Asamblea Legislativa a la delegación Venustiano Carranza y viceversa a lo largo de la última década.

PURO SALTIMBANQUI… Y EL VELÓDROMO

Y Julio César y su hermano Israel han protegido a un tipo, José Manuel Ceja de la Rosa, alias “El Lolo”, quien se apoderó del Velódromo Olímpico “Agustín Melgar” y se ha enriquecido al ser propietario y administrador del inmueble, cobrando millonarias sumas de dinero a centenares de deportistas que juegan las diversas especialidades del futbol americano, desde equipados hasta el llamado Tocho Bandera. Este sujeto, mantiene las instalaciones como un muladar y no le invierte un solo quinto a las instalaciones. Ojalá y el Velódromo lo vuelvan a remodelar y lo dejen para las carreras de bicicleta y no lo desaparezcan, porque en esos terrenos, pretenden construir el estadio del Cruz Azul.

Es decir, desaparecer una instalación deportiva –¿pública? – que el año entrante cumplirá 50 años, para ceder los derechos de los terrenos a una institución privada como es el equipo de futbol mencionado. Lo lamentable es que entre el llamado “lolo” y ahora los directivos del Cruz Azul, ya se apoderaron de un deportivo que nos pertenece a todos los mexicanos y no a la familia Moreno Rivera y a sus secuaces.