Claudia Silva

Qué onda, mis pepinos, ¿cómo están? ¡Ay, yo tipo impactada de lo amargada que puede llegar a estar la gente en algunos lugares!, y es que resulta que el otro día, por salirme de mi zona de confort, fui a un Starbucks diferente al que siempre voy ¿no?

Y bueno, me fue como en feria ¡güey! Y es que desde que llegué, una pepina me dijo de muy mala manera: “Aquí no admitimos perros”, porque yo iba con Chelsea, mi perrita ¿no? Y entonces le dije: “Ay, pues ¡qué raro! Porque en la sucursal de Plaza Duraznos, Chelsea mi perrita hasta tiene mesa de pista ¿hello? Además no hay nadie, pepina; o sea, ¿a quién voy a molestar?”. Y ¿saben lo que me dijo?: “Pues por lo menos cárgala ¿no?”, y le dije: “Sí, no te preocupes, no me pienso quedar; además solo vine por el Caramel Frappuccino que desayuna mi perrita, ¿si? Lo que no entiendo es ¿por qué me tratas así, pepina? Si yo no te he hecho nada, ni me conoces; al contrario, yo vengo a tu tienda a comprar, ¿sí ubicas, no? Y si tuviste una mala noche o estás frustrada porque estudiaste Diseño Gráfico y estás de barista, ¡cero es mi culpa! Que hayas escogido una carrera tan saturada, ¿hello? Ahora entiendo por qué el lugar está vacío, ¡por tu culpa, pepina! O sea, acuérdense de Vips, que la gente dejó de ir por el pésimo servicio, y ahora te dan todos los platillos a 50 pesos, con tal de que regreses. Mejor aprendan la lección, ¿hello ktty?”.

Lo único que me da gusto de todo esto, pepinos, es que me pude defender yo solita; sin tener que usar mi arma arma secreta y el típico argumento de: “Tú no sabes quién es mi papá, ¿hello?”. A lo mejor ya maduré ¿no, pepinos?

Y en las gataditas: resulta que en Televisa le organizaron una comida de despedida a uno de sus exejecutivos más importantes: Pepe Bastón, que por estar en el ¡shalalá shalalá! con Eva Longoria, los puso a parir chayotes y les tiró todo el rating que les costó años conseguir; ¡ay, y todavía le hacen su fiestecita!, ¿no adoran?

Que no se les olvide que a él le deben ideas “tan geniales” como quitar a Chabelo, a Lolita Ayala y a López-Dóriga de los noticieros y el remake de Corazón salvaje ¿hello? Pero eso no es lo peor de todo, pepinos, sino que son tan gatatitos que la fiesta se la hicieron en el patio de Televisa y con actores, ¿no adoran? O sea, les encanta convivir con los que salen en la tele y comer en sus foros ¿así o más raros, güey? El único que se salvó de toda esa gatada fue el pepino de Eduardo Yáñez, y es que lo tuvieron que desinvitar al convivio por pegarle a un periodista, y de seguro pensaron que se iba a ofender; pero la verdad es que el pepino ha de haber dicho: “De la que me salvé, tener que pagar mi boleto de Los Ángeles a México ¿para ir a comer a un patio? ¡No, muchas gracias!”.