¿Que veinte años no es nada?

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Raquel Bigorra

Twitter/ @rebigorra

Para las que les parece imposible lograr hacer todo al mismo tiempo: trabajar, ser una madre amorosa y presente, esposa, ejercitarse, comer sano y sonreírle a la vida, volteen a ver a mi querida Inés Sainz. La más espectacular de las conductoras de deportes acaba de celebrar veinte años de casada, tiene cuatro hijos y el cuerpo perfecto.

Si tan solo una persona puede lograrlo, tú también. Mira la historia de esta espectacular mujer, y motívate. Tú también tienes derecho a ser feliz en todas las áreas de tu vida. Dejemos de quejarnos, y ¡manos a la obra!

 

Héctor Rojano e Inés cumplieron 20 años de casados y decidieron renovar votos. Me mandó una bellísima invitación para esta celebración que se llevó a cabo en su natal Querétaro y, con profunda tristeza, no pudimos acompañarlos. Me tocó trabajar en Cancún y vaya que moría por ser testigo de ese día tan especial. De veras le tengo un cariño y admiración muy especiales.

 

Cuando una pareja se casa o renueva votos y te invita, es el momento perfecto para contagiarte del amor y romanticismo que se vibra en esas celebraciones donde con tanto esmero las parejas cuidan cada detalle para que a la hora del SÍ ACEPTO, todo cobre magia. Así que apúntate a ir con tu esposo(a) si los invitan a festejar el amor.

Inés me parece una mujer increíble, una mujer de 10, que sabe darse sus escapadascon el marido, dejar los niños de vez en cuando para seguir haciendo vida de novios cuando le toca cubrir algún evento deportivo fuera de México. En otras ocasiones se lleva a Inés, su hija mayor, y otras a sus cuates de 9 años. Un día me dijo: “Hay que darle a cada quien su espacio y lugar”. Además de hacer vida de familia con sus cuatro hijos y Héctor, ella trabaja duro, va por los niños a la escuela. A Maya, la más pequeña, la lleva al ballet; los chicos toman clases de golf y corre en las tardes para llevarlos a fiestas infantiles. Es una mujer que no para y se divide en mil, pero también se da tiempo para entrenar y mantenerse en súper forma. El resultado, una mujer plena, feliz que renueva votos con su marido porque sabe que hay corazón para mucho más.

Vivió las bodas de porcelana con la misma emoción con la que se vive un casamiento. Inés se vistió de novia, invitó a familiares y amigos a ser testigos de la renovación y tiró la casa por la ventana. Bien hecho. Celebrar, celebrar, celebrar. A eso vinimos, a hacer de la vida una eterna fiesta. Dar gracias por haber encontrado el amor y contar bendiciones. Aquí les va mi invitación a celebrar aniversarios de novios, de casados, cumpleaños, bautizos, pedidas, dadas… Vivan con nuevas metas e ilusiones, como lo hacen Inés y su marido. ¿Que veinte años no es nada? Bien merece una fecha como esta tirar la casa por la ventana como lo hizo Inés. Vayan mis más sinceras felicitaciones. Recuerda vivir para celebrar, celebrar, celebrar. Y vivieron felices para siempre, gracias a El manual de la buena esposa