La cereza del pastel

La cereza del pastel

251
0
Compartir
Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

Fue como una broma macabra, hace apenas una semana, cuando comenzaron a verificarse el monto de los sobornos y los sobreprecios de sus “servicios” a varias de las plantas de Pemex con la intermediación del corrupto –rompe-madres, se dice–, Emilio Lozoya Austin, quien, con su cola y mañas de velociraptor, puede sentirse orgulloso de ser continuador de grandes personajes del peñismo: La Gaviota, Luis Videgaray –beneficiarios de HIGA–, Virgilio Andrade “la cloaca”, Gerardo Ruiz Esparza “el socavón” y el propio titular del Ejecutivo, quien asienta que la corrupción no es uno de los males mayores. Falta establecer desde el punto de vista de quién.

No son todos los cómplices, desde luego, ni los únicos beneficiarios de los sobornos de Marcelo Bahía Odebrecht, el brasileño convertido en el Luzbel de los empresarios para convencer a los jefes de Estado de casi todo el continente a beber sobre sus palmas, cuyas sumas son tan desiguales como el propio caso: los periódicos oficiosos hablan de montos mayores a 400 millones de pesos; El País, de España, cita 41 millones y medio pero de dólares y La Jornada apunta que son 876 millones de pesos los “sobreprecios” pagados a la multinacional por instrucciones de muy arriba – los dos últimos cotidianos citados sí coinciden, a cambio de falacias mayores en los otros–, al tiempo que se citan las tremendas irregularidades cometidas en dos de las obras “emblemáticas” de un régimen amoral: el tren México-Toluca –rey de la tala inmoderada–, y el célebre paso Exprés.

Lo de Odebrecht ha sido, sin duda, la cereza en el enorme pastel de la corrupción.

Dejar una respuesta

La moderación de comentarios está activada. Su comentario podría tardar cierto tiempo en aparecer.