¡Sean Penn era el malo!

499
Claudia Silva

Twitter/ @ximenadelam

Qué onda, mis pepinos, ¿cómo están? ¡Ay, yo tipo shockeada con el documental de Netflix Cuando conocí al Chapo, donde la pepina de Kate del Castillo narra toda su aventura con el El Chapo Guzmán! Pero lo más bizarro de todo el documental, pepinos, es que resulta que el malo no era El Chapo, sino Sean Penn, ¿no adoran? Luego, en el documental también Kate sale diciendo que se negó a ir sola a la comida de publicitas que hacían en un foro de Televisa, pero en cambio sí se fue a la sierra a tomar tequila con El Chapo, y bueno ¿no hasta se quedó a dormir ahí? ¿hello?, ¿quién la entiende? O sea, los publicistas le daban miedo, pero un señor que le ha cortado la cabeza y aquí sí ¡literal! a miles de personas, ése si no le daba nada de miedo, ¿no adoran? Al contrario, se fue sola con él al cuarto donde se iba a quedar a dormir y El Chapo le dio las buenas noches, eso sí ¡qué miedo! ¿no, pepinos?, no una comida en un foro lleno de gente ¿hello?

Luego, en el mismo documental, también critican todo el tiempo a Televisa y la imagen de la mujer que ésta promovía en sus telenovelas, ¿no? Como si la imagen de las telenovelas de narcos que protagoniza Kate fuera muy diferente, ¿hello? La única diferencia entre las historias de Televisa y las de los narcos, es que en las de narcos, las mujeres dicen groserías, traen pistola y salen pintadas como coches; ¡ah! y también, en vez de que el patrón se enamore de la chacha de la casa, es el narco el que se trae a todas locas ¡no’mbre, qué buena imagen de la mujer promueves, Kate! ¿hello kitty?

Y en las gataditas: ¿qué tal que a poco menos de dos meses del temblor del 19, a los mexicanos ya se nos olvidó el cambio de actitud tan padre que se generó entre todos nosotros al ver todas las tragedias que pasaron y darnos cuenta lo vulnerables que somos ante la naturaleza?, ¿no? Y es que habíamos logrado una conexión y una empatía con las demás personas ¡increíble, güey!, que tristemente ya se fue por un tubo, ¿hello? Bueno, con decirles que mis chachas y yo ya éramos BFF o sea, best friends forever, pero el encanto ya se rompió, y todo volvió a la normalidad: ellas ya son unas peladas otra vez, se hacen las sordas cuando les pido algo y así ¡cero cool! Luego en la calle todo el mundo te avienta el coche, ¿qué pasó con los que te daban el paso para cambiarte de carril, o los que se detenían para dejar pasar a los peatones? No aprendimos la lección, ¿así o mas triste, güey? ¡Qué lástima que no aprendamos más que con tragedias!, ¿hello? Y para terminar; un consejo para el Halloween del año que entra: o sea, si ya tienen pelo botanero y cejas de azotador, no hagan la gatadita de disfrazarse, ¡porfa! Ya con eso asustan bastante, ¿hello kitty?