La CNDH y la CODHEM exhiben al gobierno mexiquense y sus anomalías

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Toluca, Edomex.- La Comisión Nacional de Derechos Humanos
(CNDH) emitió una recomendación al gobierno del Estado de México,
ya que las cárceles mexiquenses son consideradas un desastre.
Entre las principales anomalías que fueron detectadas por la CNDH
en los distintos penales son: la existencia de sobrepoblación y
hacinamiento, condiciones de autogobierno, insuficiencia de personal,
deficiencia en servicios médicos, alimentos insuficientes y de mala
calidad, ausencia de programas para prevenir y atender situaciones de
emergencia.

El Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura constató, a través
de una serie de visitas y estudios, que persisten situaciones
apremiantes, que son motivo de riesgo en materia de riesgo físico o
maltrato para los internos, en los Centros Preventivos y de
Readaptación Social (CERESOS) ubicados en Almoloya de Juárez,
Chalco, Cuautitlán, Ecatepec, Nezahualcóyotl-Bordo de Xochiaca,
Otumba, Texcoco, Tlalnepantla de Baz y Valle de Bravo.

Sin duda alguna, la extorsión por parte de las autoridades que
fomentan el autogobierno, también genera violencia extrema y la
desigualdad entre quienes, se supone, deben corregirse para después
ser reintegrados a la sociedad.

Por ello, la CNDH emitió la Recomendación M-6/2017, dirigida al
Gobernador mexiquense, Alfredo del Mazo, para que atienda
urgentemente aspectos relacionados con instalaciones inapropiadas,
sobrepoblación y hacinamiento, autogobierno, deficiencias en
instalaciones para mujeres, alimentación inadecuada, falta de

programas para la prevención y atención de incidentes violentos y
deficiente clasificación y normatividad en dichos centros dependientes
de la Secretaría de Seguridad de esa entidad.

Las distintas visitas de supervisión a esos centros de internamiento
incluyeron entrevistas con servidores públicos y personas recluidas,
así como la revisión de expedientes y documentos de registro, además
de recorridos por las instalaciones, con el propósito de verificar y
constatar el funcionamiento y las condiciones de las distintas áreas.

Del análisis de la información recabada durante las visitas, se advierte
que se continúan aplicando disposiciones anteriores a la Ley Nacional
de Ejecución Penal, por lo que se deben actualizar y adecuar a los
principios y derechos consagrados en la Constitución General y los
tratados internacionales de los que el Estado mexicano es parte, así
como a los más altos estándares contenidos en los instrumentos en
materia de protección a los derechos humanos de las personas
privadas de la libertad, como las Reglas Mandela y las Reglas de
Bangkok.

OTRA MÁS

 

 

Por su lo anterior fuera poco, también la Comisión de Derechos
Humanos del Estado de México (Codhem), emitió la recomendación
33/2017 al director general de Prevención y Readaptación Social
estatal, Lujis Arias González, ya que su personal consiente y auspicia
la tortura de los reos en el penal Neza-Bordo, lo que vulnera sus
derechos humanos.

La Codhem añadió que tras la investigación de oficio derivada de la
nota periodística y videos de una agencia de noticias por internet,
referente a la presunta tortura y extorsión por parte de un grupo de
internos encabezados por el recluso identificado como El Tatos, se
determinó que en el Módulo de Tratamiento Intensivo conocido como
La Fortaleza ocurrían situaciones de abuso de poder tolerado y
consentido por las autoridades penitenciarias.

Reiteró que emitió la recomendación al director general de Prevención
y Readaptación Social de la entidad, por vulneraciones a derechos
humanos de internos del centro penitenciario Nezahualcóyotl-Bordo
Xochiaca, al permitir, consentir, auspiciar y tolerar actos contrarios a
los fines del sistema penitenciario como la tortura e intimidación.

La Codhem, estableció, que si el Estado no cumple con la reinserción
social, la exigencia ciudadana es implacable y contundente al
desconfiar de las instituciones, producto de su ineficacia, la corrupción
y el recrudecimiento de conductas trasgresoras de la ley que
pretendían erradicar.

Un centro penitenciario, dijo, no es un reservorio para personas
criminales, sino una institución del Estado con capacidad de someter a
una persona a un régimen dinámico, esquemático, progresivo y
técnico para lograr su reinserción en la sociedad.

 

Manuel Acevedo/Alfredo Ibáñez