El salario mínimo

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Juan Ayala Rivero

Twitter/ @juanayalariver0

En días pasados fuimos testigos de que la Confederación Patronal de la República Mexicana, encabezada por Gustavo de Hoyos, se sumó y abanderó la propuesta que nuestra gran poderosa organización sindical (SUTGCDMX), ha venido impulsado desde hace cuando menos cuatro años, de aumentar el salario mínimo para más de siete millones de trabajadores que reciben esta mini percepción.

Más de 140 mil trabajadores en la CDMX, vemos con buenos ojos que el sector patronal nos secunde y proponga aumentar el salario mínimo a 95.24 pesos para el próximo año, pues sería hacerle un poco de justicia a los millones de mexicanos que viven en pobreza alimentaria.

Hay testimonios en diferentes medios de información y de organizaciones sindicales –entre ellas el SUTGCDMX– de que junto con el Gobierno de Miguel Ángel Mancera Espinosa, empezamos a proponer desde diferentes foros la importancia de aumentar el salario mínimo a pesar del escepticismo de algunos sectores productivos del país y hasta de las propias autoridades laborales, quienes siempre alegaron que hacerlo causaba inflación.

Las variables económicas nos dieron la razón de que no es cierto, pues el incremento que se autorizó a mediados de este año demostró que no se registra ningún espiral inflacionario, y por el contrario se beneficiaron a más de siete millones de mexicanos y de paso aunque poco se reactivó el mercado interno de nuestra economía.

Ahora bien, el hecho de que otros sectores productivos del país, muestren interés por abanderar la medida, es indicativo de que todos buscan mejorar las condiciones económicas de millones de mexicanos que por años han carecido de más básico.

Apenas ayer, desde la Cámara de Diputados, la legisladora federal Evelyn Parra Álvarez, se sumó a nuestra propuesta urgiendo al presidente de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami), Basilio González Núñez, a cumplir con lo que establece el artículo 123 constitucional de que los trabajadores mexicanos deberán contar con un salario digno para satisfacer sus necesidades básicas.

Nosotros desde hace más de cuatro años venimos impulsando esa medida, es decir, desde diferentes foros hemos propuesto la desaparición de la Conasami, ya que hoy en día ya no responde a los intereses de los trabajadores y lejos de beneficiarlos su presencia los empobrece.

Hemos propuesto a las autoridades laborales del país y al poder legislativo que la Conasami sea sustituida por un Comité Evaluador que año con año estudie las variables económicas y, con base a ello, se otorgue un aumento salarial dos o tres veces más al índice inflacionario anual esperado, para de esa forma recuperar el poder de compra de la clase trabajadora y evitar que los precios de los productos básicos lo elimine