El país de Graco

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Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

Son, sí, unos farsantes que esconden los rostros y agitan las manos en pro de sus propias fortunas, obtenidas de mala ley y con la sospecha sobre vínculos inconfesables que siempre eluden a la hora de rendir finiquito salvo en contadas excepciones. Se tiene a ocho ex gobernadores detrás de las rejas y percibimos que no existe justicia pese a ello porque quienes se salvan son mucho más –acaso los peores– y sólo los diferencia el grado de complicidad con los perentorios huéspedes de Los Pinos. Nunca, eso sí, se habían alcanzado los niveles de amoralidad en la Presidencia como en la administración federal en curso y en los gobernadores imitadores.

Con peña han tenido lugar los abusos más descarados, como el caso de Jabnel Carmona Bueno, una joven madre de 32 años, quien fue abusada sexualmente desde que tenía diez años y fue llevada por su padrastro a Alemania en donde la violó por vez primera. El sujeto, un rico empresario y propietario de un rancho donde cría caballos además de haber erigido un cortijo donde celebra corridas de toros, Leonardo Domínguez Adame, convirtió a la chica en objeto de sus bajezas, la peor de ellas hacerla madre, teniendo dos hijas con ella cuando apenas tenía catorce y dieciséis años, bajo el fútil argumento de que sólo la usaría como incubadora porque su esposa, la madre de la víctima, ya no tenía posibilidad de procrear.

Tal es el dibujo, una negra pincelada, de la entidad que gobierna Graco Ramírez. ¿Ahora entienden por qué son capaces de robarse hasta la ayuda a los damnificados de los terremotos de septiembre pasado? Continuaremos con el caso.